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EDITORIALES SOSPECHOSAS Y FALSAS EDITORIALES

EDITORIALES SOSPECHOSAS Y EDITORIALES FRAUDULENTAS

En este blog hallarás noticias acerca de:

(1) EDITORIALES FRAUDULENTAS

(2) EDITORIALES SOSPECHOSAS

(3) CONCURSOS LITERARIOS AMAÑADOS

(4) CONSEJOS PARA ESCRITORES QUE BUSCAN PUBLICAR SUS OBRAS

(5) EDITORIALES QUE RECIBEN MANUSCRITOS

(6) AGENCIAS LITERARIAS

(7) CORRECCIÓN DE TEXTO, MAQUETACIÓN, DISEÑO DE PORTADA, etc.



Querido escritor, lo que estás para leer en los presentes párrafos es el resultado de una investigación que yo he emprendido con otros escritores hispanoamericanos para desenmascarar todos los impostores que, con falsos títulos de editores y de convocantes de concursos, tienen la literatura en una mediocridad insufrible, los unos por sus engaños y los otros por sus amaños: situación lastimosa en la que mucha parte tiene la simpleza de algunos escritores, cuando no la pereza de los otros, como que de ambas cualidades se sigue la falta de vigilancia y, lo que es peor, la falta de crítica.

No extrañes, pues, el rigor que uso en este asunto, ni te apresures a imputarme de odiosa, porque, aunque mi intento no es malquistar media humanidad contra la otra media, tampoco estoy para las lisonjas que, con ínfulas de «críticos» y resabios de mentecatos, ciertos individuos prodigan en blogs, revistas y libros, descubriendo su impotencia para criticar o, lo que es lo mismo, su carencia de criterio personal. 

Si llegaste a esta obra inquisitoria, es porque buscas un editor o porque, creyendo haber hallado alguno, quieres certificarte de su honestidad. O quizá llegaste aquí, movido por un interés afín, cual es el de los concursos literarios. Sea como fuere, continúa leyendo lo que has comenzado, porque, de hacerlo, su lectura te aprovechará tanto que, cuando hayas acabado no podrás menos de preguntarte si te conviene proseguir tu carrera de escritor. Cuanto más que en Internet hay centenas de blogs en los que muchos incautos, y aun simplones, quieren aconsejar sobre cómo elegir una editorial y cómo enviar manuscritos. Pero tales blogs han sido escritos por españoles para españoles, como si los escritores hispanoamericanos no existiesen o como si estos escribiesen en un idioma diverso del castellano. Califico de incautos y de simplones a estos «consejeros» porque, careciendo de experiencias con «editoriales», transcriben y repiten lo que hallan en libros y en blogs, sin haber investigado cuáles son las falsas y cuáles las de pacotillas, que de la una a la otra hay mucha diferencia, come abajo explicaré largamente.

No menos reprensibles que los simplones son los individuos cobardes que un día denuncian algo en un blog y, al otro día, lo borran por temor de las represalias: razón que contribuye al deseo o, por mejor decir, a la necesidad de componer esta obra y a la oportunidad de difundirla, de modo que todos los incautos hispanohablantes se desengañen, lo cual hago con igual celo que elegancia, como sabedora de la pobreza en que nuestro idioma castellano está a causa de la pereza intelectual de las generaciones modernas que así escriben como hablan, y así hablan como cagan. 

Destino estos avisos principalmente a los escritores que carecen de renombre. Mas, como sé que también los leerán muchas de esas personas deshonestas que quiero desenmascarar, a estos últimos advierto que no toleraré amenazas de su parte o que sus AMENAZAS serán desaprovechadas, porque no me intimidarán ni me disuadirán de continuar investigándolos, aunque se digan pertenecer al reino de España o al de Suazilandia.

Admito peticiones de «rectificación» solamente si son decentes y respetuosas, las cuales han de estar acompañadas de las pruebas pertinentes; por ejemplo, recibos en los que conste que un autor, en el caso de las editoriales, vende a lo menos dos cientos ejemplares por año de una de sus obras. En el caso de los concursos literarios, la prueba será los nombres de los ganadores y sus nacionalidades, no los de los finalistas. 

No desgasten los dedos de las manos intentando ofenderme, pues, en el punto en que yo halle escrito un denuesto contra mí, en ese mismo lo eliminaré. Lo cual advierto porque sé de escritorzuelos (como una tal Teresa, un tal Ru… Martínez, un tal Nilo, un tal Agustín y un tal C… Diosdado) que han querido entremeter los suyos en este blog, pero con tanta desventura que no han sobrevivido a mi feliz vigilancia. 

No parezca, sin embargo, que mi intención es dirigir una invectiva contra los súbditos de España y contra los de Argentina, porque no lo es; ni que yo y mis cooperantes somos una gavilla de arrogantes que se ufanan de comprender todas las marañas del idioma castellano, porque apenas sabemos desentrañar algunas. Lo cual declaro para que ciertos nacionalistas (españoles, argentinos, colombianos, mexicanos, etc.) se ahorren el trabajo de querer vilipendiarme, pues no faltan los mentecatos que se inquietan con indignación cuando hallan que los nombres de sus naciones han sido desgraciados con acusaciones contra algunos de sus connacionales. Pero ¿qué digo? No se inquietan, sino que se revuelcan como culebras cuando les mencionan la nación a la que pertenecen.

Uno de estos escritorzuelos es una mujerzuela de España, quien, con furor de pedante, ínfulas de crítica y por nombre Teresa, ha querido deshonrarme por esta mi obra. Y, no contenta con esto ni con dejar diez errores ortográficos en veinte líneas, alega que el idioma castellano que los españoles usan no es tan vulgar como yo afirmo. Para ello me cita los nombres de escritores como Delibes, Matute, Mendoza. ¡Qué ingenuidad la de estas víboras acaloradas! Confunden renombre con excelencia. ¡Cuánta deferencia y falta de criterio! Se pegan a los nombres populares como las hienas a la carroña. Afirmar que las obras del tal Delibes son ejemplares equivale a decir que la tal Rowling, por el solo hecho de la fama de sus novelitas de hechiceros, haya contribuido al mejoramiento de la literatura inglesa. ¿Por qué no me mencionan los escritores elegantes como Cervantes, Antonio de Solís, Oviedo y Eduardo Zamacois? En España no ha habido escritores dignos de mención sino estos últimos y algunos de los que llaman clásicos (como Diego Saavedra), los cuales no mencionaré por no parecer pedante como la ingenua escritorzuela llamada Teresa. ¿En realidad será escritora?

No digo que el castellano de una nación sea mejor que el de otra: afirmo que el castellano contemporáneo que usan en España es uno de los más vulgares (abundante en muletillas, como vale, galicismos, pleonasmos, etc.) Mas, con todo, los españoles no son los únicos desgraciados en la expresión verbal, pues en todas las naciones entretenemos resabios semejantes a los suyos (los mexicanos con su wey, los argentinos con su che, por ejemplo). Tampoco afirmo que España sea la única nación en la que los falsarios amañan los concursos: también hallamos amaños en concursos argentinos, mexicanos, chilenos, etc., como queda dicho en este blog.

Digo, en fin, que los escritores que no tienen todavía sus obras publicadas buscan editoriales con la misma ingenuidad que nosotros buscábamos caricaturas animadas en las pantallas de los televisores cuando niños: la palabra editorial deslumbra a muchos de aquellos, dificultándoles el reconocer la falsedad y la mediocridad de las personas que se arrogan el título de editores.

Así que, escritor, si estás para buscar una editorial, conviene que te desengañes, pues muy poco de lo que hallarás en Internet con el nombre de editorial está para el provecho de tu profesión de escritor. Y porque en tal red no hay muchos avisos verdaderos sobre el asunto, y los pocos que hay están muy derramados, he hallado oportuno el recogerlos y el juntarlos al recuerdo de nuestras experiencias para ofrecer a los escritores una instrucción preventiva.

Perdóname, escritor, que yo haga énfasis en esto de la deshonestidad, pero he visto que algunos bobalicones y lameculos dicen en sus blogs que la mayoría de las editoriales que ofrecen sus servicios por Internet son honestas y suficientes (no falta el necio que, viendo una cubierta bien hecha, crea que ella basta para encaminarlo al buen suceso de su carrera de escritor). Pienso ciertamente que la mayoría de las editoriales que ofrecen sus servicios por Internet son tan sospechosas que hasta ahora no he hallado una que pueda recomendar, ni siquiera «Universo de Letras» (especializada en la autoedición), la cual, valiéndose del permiso y del prestigioso nombre de Editorial PLANETA, ofrece los mismos servicios mercenarios que las editoriales de pacotilla, sin disposición crítica para seleccionar obras exquisitas, ni el poder de distribución internacional: razones mías en las que puedes advertir que tales servicios no se adecúan a lo que el escritor profesional pretende alcanzar, sino que apenas pueden contentar a personas simplonas o a las incautas.

Antes de proceder al asunto principal de este blog, quiero prevenirte que nada estoy vendiendo acá y que, si bien ofrezco servicios de edición (corrección de textos, traducción al inglés maquetación, diseño de cubierta, etc.), yo no vivo de tales servicios ni puedo aceptar todos los manuscritos que me envíen, pues la corrección escrupulosa de una novela no se hace de una semana a la otra.

Si te va pareciendo que me alargo mucho en esta explicación, ahórrate su lectura y ten por oportuno leer curiosamente los consejos que dejo escritos en esta entrada CONSEJOS PARA ESCRITORES QUE DESEAN PUBLICAR SUS OBRAS (CLICK acá)

 

 

¿Qué son las «editoriales» de pacotilla? ¿Qué son las falsas «editoriales»?

 

Es de saber, pues, que el oficio de editor (denominado originalmente impresor), en épocas antiguas, era tan prestigioso como el de escritor, porque aquel se obligaba, no solamente a difundir la obra de este por medio de su imprenta, sino también a corregirla de sus faltas y a mejorarla con cambios sintácticos (lo que los pedantes denominan ahora corrección de estilo). Esto equivale a decir que el editor era tan excelente en su arte como el escritor en el suyo, cuando no mejor; y que, si un error escapaba a la vigilancia del primero, por la del segundo había de ser eliminado de la obra.

Gran desdicha la nuestra es entonces no poder restituir las vidas a esos editores de antaño; pero mayor es la de tener que lidiar con hombres y mujeres contemporáneos que, sin dinero, ni imprenta, ni autoridad, ni escrúpulos, ni celo, ni afición a la literatura, se entrometen a «editores». Muchos de ellos son bellacos oportunistas, con nombres tan desconocidos del público como los nombres de los incautos autores a los que embaucan. Pretextan que «la crisis» los ha forzado a cambiar las tradiciones contractuales, o que «la coyuntura actual» apenas los deja operar. No buscan obras excelentes para llevarlas a las imprentas, ni anticipan dineros a los autores: por el contrario, piden dinero a estos, con diversos pretextos, como el de la «coedición», la «corrección», los ejemplares de la «presentación», siéndoles indiferente si la obra inédita es un bodrio compuesto en dos meses o una exquisitez compuesta, corregida y revisada en ocho años.

Si estimas en mucho tu obra inédita, no gastes dinero en la supuesta publicación que estos payasos prometen. Tampoco firmes contrato con las supuestas editoriales que fingen ser «mecenazgos» (aquellas que, aunque no piden dinero, poco o nada hacen por tu obra inédita), pues estos fingidos mecenas la editan mal, dejándole miles de galicismos, mala puntuación, cacografías, etc., y, para colmo, se contentan con subirla a Amazon, donde, cuando mucho, venden cuatro ejemplares cada año. ¡Ay de ti, escritor, si desatiendes esta amonestación mía! Advierte que muchas de estas supuestas editoriales comenzaron torcidas, no solamente porque carecían del capital del dinero, sino también porque improvisan mañas cuando las primeras se experimentan fallidas. Muchos de estos impostores que ahora ponen en sus blogs la trillada frase de «No pagues… por publicar» son los mismos que, al principio de sus reprobados negocios, pedían dinero a los escritores. ¿Por qué ese cambio? ¿Se arrepintieron? No, por cierto. El cambio es porque supieron que el negocio iba de mal en peor, con decenas de quejas publicadas en Internet contra ellos, autores que se resistían a pagarles lo que pedían, etc. ¡Oh! Y ahora fingen ser unos «mecenas» cuyo único propósito es «apoyar a escritores noveles», lo cual ha de ser así verdadero como que nuestro planeta sea plano. Perdona mi ironía, escritor, pero acá queda muy oportuna, no solamente por lo que he dicho hasta ahora, sino por la incoherencia de estos impostores, quienes en su blog dicen que «… implementamos el servicio de corrección de texto gratuito», pero, en ese mismo blog, hallamos varias faltas, como este odioso galicismo «a partir del año…», mala puntuación (un punto aparte donde debía colocarse un punto y coma), etc. ¿Por qué no se corrigen a sí mismos antes de vociferar que van a corregir a los escritores noveles? 

Si haces profesión de escritor, o te dices ser un escritor, he de suponer que tienes un entendimiento adelantado. Luego ¿por qué quieres pagar a una editorial, si ella es la que debería pagarte? ¿Por qué envías tu manuscrito a una supuesta editorial que hace convocatorias por Internet? Has de saber que las «editoriales reales» (las que tienen caudal, las que imprimen tiradas, las que ponen libros en librerías de todos los países) nunca hacen convocatorias por Internet, ni hacen la payasada de poner en sus sitios web los fingidos testimonios de supuestos escritores que dicen «estar muy contentos con la editorial que les está favoreciendo».

Muchas cosas se han modernizado desde la invención de lo que denominamos la imprenta; pero esta no es una razón que baste a cohonestar el engaño de los falsos editores, ni a excusar la insuficiencia de los editores de pacotilla. 

Y así como el escribir un buen libro es algo para lo cual muy pocos somos aptos, así también el editar y publicar los libros es algo para lo cual muy pocos tienen suficiencia, siendo menester por una parte el dinero (o el capital) y, por otra, la preparación y un ingenio particular que no se adquiere en las universidades, cuanto menos en talleres de escritura. El buen editor, como el buen escritor, se reconoce en su elegancia, en el celo de su oficio, en el tesón con el que mejora su arte de cada día. Por lo tanto, conviene al escritor que su editor sea una persona honesta, investigadora, crítica y con dinero suficiente para invertir en la promoción, la publicación y la distribución de las obras cuyos derechos ha comprado. 

Pero ¿dónde hallar un buen editor? ¿Acaso no es menos difícil hallar una monja que confiese algunas de sus fantasías eróticas? Sí, por cierto. Mas, por no alargarme a buscar una resolución de esta dificultad, me ceñiré a determinar qué son las editoriales sospechosas y qué son las de pacotilla, prescindiendo de un examen de las editoriales que denominamos «tradicionales» o «grandes editoriales», las cuales, aunque también son sospechosas, en consideración de sus mañas comerciales (entre ellas sus falsos rótulos de bestseller, sus falsos concursos), merecen una imputación muy diversa de esta que compongo contra las editoriales falsas y las de pacotilla. 

Una editorial falsa es, pues, una sociedad chapucera, constituida sin más capital que una oficina barata, dos o cuatro ordenadores y cuatro pelagatos, cuando mucho diez, quienes embaucan escritores incautos con promesas de corrección, impresión, y distribución, las cuales promesas o nunca se cumplen o se cumplen mal. De estas sociedades insidiosas hay muchas en casi todas las naciones, pero más en España que en Hispanoamérica. Surgen y se extinguen con la misma brevedad que un cocodrilo sorprende un grupo de inadvertidos cangrejos, engullendo algunos de ellos antes de desaparecer en el lago. Algunas, como Melibea y Mundi Book, subsisten por varios meses, al cabo de los cuales cesan de responder correos y llamadas telefónicas, por no responder a los reclamos de los incautos escritores que sedujeron. Otras de estas «sociedades» se sostienen por años, no vendiendo libros al público lector, sino vendiendo ilusiones al incauto escritor. Pregúntales si son «una editorial real»: te responderán que «somos tan reales, que pagamos impuestos, nos identificamos con teléfonos y una dirección física». Mas no les preguntes por el promedio de ejemplares que sus ilusos escritores venden cada año, porque se excusarán de confesar la verdad, diciendo que esta es confidencial. Sin embargo, sé afirmar, y esto con mucha probabilidad, que la mayoría de los ilusos (90% en adelante, por no decir 95%) que firman contrato con estas editoriales sospechosas experimentan desencanto al cabo de un año, cuando, deseosos de saber cuánto dinero sus libros les granjearon en tal periodo, se enteran de que la cantidad es tan poca que no la pueden cobrar, porque no constituye el mínimo (50 euros) que los impostores exigen para el pago de «regalías»: adversidad en la cual muchos de estos ilusos comienzan a sospechar que quien se arroga el título de editor es en realidad un embaucador, y que la impresión, la distribución y la venta de su obra ha sido una fantasía vanamente entretenida.

Tales son las falsas editoriales o editoriales fraudulentas. Por sus dichos las reconocerás, como que todas repiten el «guion pesimista» acerca de la «crisis» y de la dificultad de que las editoriales arriesguen dinero en la publicación de obras de autores desconocidos. Según estos payasos, todos los escritores que buscan una editorial para publicar sus obras son «noveles sin renombre y sin oportunidad de alcanzar un contrato con una editorial tradicional»: sofisma por medio del cual los persuaden a creer que ellos son la única alternativa. Se jactan de tener la facultad de corregir novelas y ensayos, pero en los correos electrónicos que envían dejan traslucir algo contrario, siendo en estos tan abundantes los galicismos como los pleonasmos, cuando no los errores ortográficos y la mala puntuación. ¿Con qué autoridad un individuo se arroga el título de editor o el de corrector si en lo que escribe hay tanto vicio como el que descubre la jerga de un vulgar ratero? Se alaban de profesionales, diciendo que su experiencia literaria de veinte o treinta años los aventaja; pero ¿merecen créditos tales alabanzas cuando en estas hallamos usado el galicismo preposicional «a partir de» en vez de la preposición castiza «desde»? Si son tan «profesionales», ¿por qué no advierten que cometen galicismos a cada paso? Son tan insuficientes estos arrogantes, que todavía escriben con tilde las palabras ESTE, ESE, y SOLO (ÉSTE, ÉSE y SÓLO): necedad que muchos hispanohablantes cometen, mayormente en España, ignorantes, o a lo menos inadvertidos, de lo que dispusieron los viejos decrépitos de la academia de la lengua en el año 2010, y de lo cual nos avisa, por ejemplo, el Diario el Comercio de Perú: «solía escribirse con tilde para evitar confusiones; sin embargo, en la más reciente Ortografía de la Lengua Española (2010), la RAE indica que ya no es necesario acentuar los pronombres demostrativos» CLICK acá para verificar lo que he dicho sobre la tilde.

Lo que los pelagatos denominan «la crisis» es tan irreal como el sofisma proverbial de que «todos somos iguales». Si hubiese una «crisis económica» mundial, nadie compraría lujos como los iPhone, ni derrocharía su dinero en restaurantes abusivos, como los de Waffles Crepes, donde por un café cobran 500% más de lo que cobrarían en otros lugares. 

Para facilitarte el proceso de reconocer las falsas editoriales, señalo acá algunos de los criterios que yo uso para declararlas falsas o, a lo menos, sospechosas: 

(1) Piden dinero con diversos pretextos, el más común es aquel acerca de la «coedición», cuando no el pretexto de la «corrección». 

(2) Cuando no piden dinero al principio, después lo hacen, persuadiendo al escritor a la compra de un número mínimo de ejemplares de su propia obra, y esto con diversos pretextos, como el de «la presentación», en virtud de la cual consiguen que el escritor incauto y su familia compren los pocos ejemplares que la «editorial» imprime.

(3) En los contratos no determinan el número de ejemplares que harán imprimir para distribuir en librerías físicas, si es que están por imprimir alguno, siendo su único interés vender algo al escritor, y nada al lector. 

(4) Responden a los veinte días de haber recibido las obras inéditas, mostrando con esto que no las leyeron. 

(5) En los contratos y en los correos hallamos faltas ortográficas y galicismos, el más común es el preposicional «a partir de». 

(6) Hablan de distribución internacional, pero no nombran las librerías físicas donde los ejemplares estarían dispuestos para la venta, pues lo que ellos denominan «distribución internacional» es el proceso de colocar tu obra en uno de estos sitios «online», como Amazon, Apple, etc., en los que nadie comprará un ejemplar, a menos que tú, como escritor, emprendas una campaña trabajosa de publicidad o, a lo menos, una de persuasión. Sobre este particular hallamos lo que dice un escritor: «Cuando [el escritor] compruebe por sí mismo que su novela no está disponible en ninguna librería, o en muy pocas […], y que por supuesto ni está […] en El Corte Inglés, FNAC o Casa del Libro, […] pedirá explicaciones a la editorial. Esta le asegurará que la demanda ha sido tan grande en librerías pequeñas que han colocado todos los ejemplares y ya no les queda ninguno. O [culpará] a la distribuidora. O cualquier cosa menos reconocer la verdad: que no han imprimido los ejemplares que en principio habían [prometido]» CLICK acá para leer el blog del autor.

(7) Sus correos son impersonales: el escritor AB recibe el mismo correo lisonjero que ha recibido el escritor DG, en el que se lee, por ejemplo, que «su libro por cierto resultó una lectura realmente agradable», o que «su obra tiene mucho potencial». 

(8) Algunas de estas supuestas editoriales se hacen llamar «tradicionales», aunque la calificación riña con sus reprobadas prácticas, la peor de las cuales es pedir dinero a los escritores. No te engañes, pues, escritor, si en alguna parte hallas rotulada como «tradicional» alguna de estas supuestas editoriales, y menos si el hallazgo ocurre en Wikipedia, donde abundan los engaños con gala de anonimato, y donde, por unas monedas, se puede comprar una falsa reseña. 

(9) Convocan concursitos cuyos premios causan lástima, porque descubren la «pobreza» de quienes los convocan, y la irrelevancia de ciertas «sociedades» editoriales.: tal premio consiste a veces en una supuesta «edición» de la obra ganadora, pero sin determinación del número de ejemplares por imprimir; otras veces en mil euros (cuando no 600 euros), de los cuales descuentan 20% por modo de impuesto. 

(10) Procuran deslumbrar al escritor con un mapa de lo que ellos denominan «mapa de distribución de las obras que editamos», en el cual vemos marcados todos los países hispanohablantes. Pero no por esto pienses que tienen distribuidores internacionales, o que tu obra estará impresa en ejemplares distribuidos por toda Hispanoamérica: esos puntos notados en tal mapa corresponden a librerías virtuales (Librería de la U de Colombia, Librería Pocho de Uruguay, etc.) que solamente imprimirán un ejemplar cuando el comprador virtual lo pida (Publicación Bajo Demanda, o POD). 

(11) Los «mercenarios» insisten, o, por mejor decir, importunan, cuando no suplican, para que el autor ceda a lo que ellos pretenden: insistencia en la cual reconocemos que son «vendedores» antes que «editores», pues, así como un vendedor de seguros teme perder su empleo el día que no logra vender siquiera uno, así también estos «mercenarios» dependen de la venta de ilusiones, para continuar en sus empleos. Se fingen extremamente amables, invitan al escritor a sus «oficinas», le telefonean varias veces, enfatizan en esto y en aquello, pero jamás concretan una propuesta editorial honesta. El cinismo de algunos de estos impostores se extiende tanto que mienten con decirnos que «destinamos parte de nuestros beneficios a obra social», o que «el editor aporta más económicamente que el autor»: mentira que queda insubsistente con la evidencia de las incorrecciones de las obras que «editan», como si el hacer una cubierta y una maquetación fuesen empresas tan costosas como ensamblar un coche (en freelance hay pelagatos que casi regalan el trabajo, ofreciendo diseñar una cubierta por 10 euros).

(12) Algunos de estos pelagatos que se arrogan el título de editores tradicionales ofrecen un supuesto servicio gratuito de «edición», pero es un señuelo como el que usan las «páginas para ligar gratis», en las cuales el incauto usuario se inscribe, y después descubre, muy a su pesar, que lo único que puede hacer gratis es mirar los perfiles de las jovencitas, y que, para hablar con ellas, tiene en realidad que pagar. Entiende con esto que algunos de estos payasos que se hacen llamar editores te ofrecen inicialmente un servicio gratis, pero después, para sonsacarte dinero, te ofrecen servicios (como una supuesta distribución internacional) con una tarifa especial o a cambio de que les compres a lo menos 30 ejemplares de tu propia obra.

(13) Si no te exigen dinero de entrada, te lo exigen de salida. Sabemos de escritores incautos que, habiendo firmado contrato con tales impostores, se pavonean en los foros de Internet, vociferando que un fulano editor los agració con una «publicación gratuita» de sus novelas: vanidad que no les dura sino un año, al cabo del cual comienzan a quejarse del supuesto editor, diciendo que este les está cobrando noventa de los cien ejemplares que se imprimieron y que no se vendieron, o que el supuesto editor está reacio a pagarles los 40 euros que corresponden a la venta de los diez ejemplares que el autor vendió a diez miembros de su familia. Lo cual hallamos ejemplificado en el caso de una escritora, que por nombre tiene Sandra, a quien el supuesto editor exigía un dinero por ciertos ejemplares que no se vendieron. CLICK, acá para que leas su denuncia.

Quizá hallarás fastidiosa esta mi instancia; mas, con todo, he de reiterar algo de lo que he dicho, amonestándote a no gastar un centavo en lo que estos payasos ofrecen con pretexto de «publicación», no solamente por las razones expuestas, sino también porque esa pretensión de las «editoriales mercenarias» es tan absurda como lo sería la de una productora de cine si esta pidiese dinero a los actores que aspiran a un «casting». 

Ciérrate en un «NO», resistiendo las instancias, las adulaciones, las promesas de estos «mercenarios», aunque te digan que «aquello de cobrar por publicar» no es una práctica nueva (probablemente es contemporánea con el Internet): el hecho de que pidan dinero nos indica que son unos pelagatos. ¿Acaso te avendrías a dar dinero a tu vecino si este, colocando un letrero de PRODUCTORA DE CINE en el garaje de su casa, cobrase por los supuestos «castings» que estaría por hacer adentro? Repito, estos «mercenarios» son pelagatos que alquilan una oficina barata, con conexión a la red de Internet, y desde allí gestionan las intrigas con las que atraen incautos desesperados de tener sus obras publicadas. No obstante, algunos de estos «mercenarios» se han amañado a disimular su rastrera condición, para lo cual toman en alquiler oficinas hermosas y compran la opinión de «lameculos», quienes, por unos pocos euros, escriben adulaciones en revistas y diarios; por ejemplo: «Editorial XXX representa… una de las escasas oportunidades para autores… que aún no disfrutan de la notoriedad…»: adulación que hallamos en un «diario» digital de España. Otro adulador o «lameculos», refiriéndose a una de estas «editoriales» mercenarias, ha escrito en el «diario» digital El País que «Editorial XXX se suma al ranking de las mejores editoriales españolas. Dicha lista la encabezan editoriales como Planeta, Alfaguara», con lo cual, supongo, se hizo merecedor de un desayuno suculento a costas de la «editorial» adulada. ¿Qué clase de sandeces son estas que publican impunemente en estos diarios de caca? ¿Qué clase de individuo, sino un impostor, equipara editoriales «reales» que nunca han pedido un centavo a sus autores con aquellas de garaje que cobran a los suyos amparándose en un título que desmerecen? ¿No es esto equiparar absurdamente una nación próspera, como Canadá, con una nación miserable de África?

Las editoriales de pacotilla no distan mucho de las falsas editoriales, pues, aunque aquellas no operan con la malevolencia de estas, no pueden hacer mucho por las obras de los autores: carecen no solamente de dinero para pagar anticipo, sino también de los medios de distribución. Estos son algunos de los criterios que uso para declararlas como editoriales insuficientes o de pacotilla1) No piden dinero a los escritores, pero tampoco les anticipan un centavo. 2) En sus contratos no hay referencia a las librerías físicas donde se venderían los ejemplares impresos. 3) Cada año «publican» cuatro o seis títulos, con tiradas de treinta, cincuenta o, a lo sumo, cien ejemplares. 4) Se hacen llamar «editoriales independientes». 5) Se especializan en hacer decenas de «ediciones» digitales por año y en colocarlas en Amazon, Apple, etc.

Una «editorial real» nunca pide dinero a los autores de las obras que publican: antes se lo ofrece como anticipo, porque las han leído y están certificados de su excelencia. Sin embargo, hay «editoriales reales» que prefieren el renombre del escritor sobre la cualidad de su obra, aunque sea desmañada o chapucera. Una editorial falsa no lee tu obra, pero intenta hacerte creer que la ha leído, alabándola de excelente o lisonjeándote de alguna manera para que le pagues lo que pide por una supuesta «edición», y todo con el pretexto de «la crisis» y de no sé qué de «riesgos». El dinero que una editorial real te ofrece por tu obra garantiza que el editor trabajará por esta o, lo que es lo mismo, que la corregirá de sus faltas, antes de imprimirla en cientos de ejemplares, para, finalmente, distribuirla en muchas librerías. 

El dinero que una editorial falsa te pide por «publicar» tu manuscrito nada garantiza: es o una prueba de que pueden hacer muy poco por tu obra, en caso de que pretendan hacer algo por ella, o un indicio de que nada harán por ella, porque son timadores. Muchas te prometerán la impresión de trescientos o quinientos ejemplares de tu obra, publicidad de ella, y una distribución múltiple en varias librerías; pero, después que reciban el dinero que exigen por la supuesta publicación, solamente imprimirán una docena de ejemplares, la publicidad se limitará a una reseña escueta en cuatro o cinco páginas de las mal llamadas «redes sociales» y enviarán cuatro ejemplares a dos librerías, para que se sienten en ellos. Además, tu obra no será corregida de faltas, si tuviese alguna o abundase de ellas, porque estos «mercenarios» delegan la corrección en el programa WORD, o delegan la tarea en la persona que hace las portadas en PhotoshopLo peor de todo, tu manuscrito ya no quedará como «inédito», lo cual implica que ya no podrás ofrecerla a editoriales reales ni participar con ella en concursos de literatura.

Una «editorial de pacotilla» es, pues, una que quizá lee tu novela inédita (ensayo, narración, etc.) después de dos o cuatro semanas de haberla recibido, y que, habiéndole hallado el mérito para publicación, acuerde contigo una edición impresa de cien o doscientos ejemplares, pero sin anticipo de dinero y sin distribución internacional (dos grandes desventajas en contra de los escritores que se avienen a este modo de publicación). 

Aunque hago una distinción entre las «editoriales de pacotilla» y las «editoriales falsas», conviene saber que estas y aquellas pueden hacer una «pesadilla» de tu proyecto literario. El cómo, el cuándo y el dónde dependerá de la calaña de las unas y de las otras. Algunos escritores no advierten su ingenuidad (o su simpleza) sino después de tres meses de espera en que sus supuestos «editores» remolonean para entregar los ejemplares prometidos (los que el autor compró); otros reconocen la «pesadilla» al cabo de un año cuando, queriendo exigir el pago de «regalías» o, por lo menos, una cuenta de las ventas de sus obras, nada reciben sino pretextos por parte de los supuestos editores: en algunos casos pretextan que no pueden enviar tales cuentas porque «las librerías no les han enviado las suyas»; en otros casos, pretextan que «las ventas de los ejemplares no alcanzaron un mínimo y que, por esto, no pueden pagarlas». En los peores casos, y después de más de un año de infructuosa espera, sin regalías ni reseñas de ventas, los escritores incautos reconocen que sus obras han sido «secuestradas» por estas mal llamadas «editoriales». ¿Es posible? ¿En qué consiste este secuestro? Sí, por cierto: no solo es posible, sino una realidad en la que muchos de nosotros hemos incurrido y que nos certifica ser otra de las artimañas usadas por los falsos editores para defraudarnos de dinero.

Nótese que acá no uso una metáfora: cuando hablo de «secuestro», me refiero a que el autor de una novela (o de un ensayo) no puede disponer de su obra porque el supuesto «editor» le pide dinero para rescindir el contrato; lo cual, en otras palabras, es tener la obra «secuestrada».

En las líneas siguientes desmiento a estos impostores y mercenarios (lo de mercenarios es no solamente porque cobran dinero, sino también porque matan obras sin que estas hayan siquiera nacido al público); repito, los desmiento mostrando la incoherencia entre el pretexto (lo que ellos pretextan para atraer incautos a su reprobado negocio) y la realidad (lo que en verdad son o lo que en verdad hacen).

(1) Pretexto: «somos profesionales de la edición, publicación, distribución y promoción literaria…» Realidad: son impostores con ínfulas de profesionales, y tales, que se alternan en las tareas de la oficina: el que hace diez cubiertas en un turno, al día siguiente hace la «corrección» de diez manuscritos con el programa de WORD; el que, el día lunes, hace el aseo y sirve el café, el día martes, hace las llamadas y las recibe; la persona que, el día miércoles, hace las maquetaciones (con Adobe InDesign), el día jueves, se ocupa en la impresión de los ejemplares que el incauto escritor ha comprado. 2) Pretexto: «Asumimos todos los costes de la edición, publicación, impresión y distribución física de los libros…» Realidad: nada es gratis en este mundo terrestre, y aun nuestras madres esperan alguna recompensa o ganancia por habernos parido. Lo que estos impostores ofrecen como gratis es un señuelo barato para atraer escritores sin renombre, a quienes, tarde o temprano, persuaden a la compra de alguno de sus «servicios», cuando no a la compra de ejemplares de sus propias obras. 3) Pretexto: «Editorial XXX selecciona, edita, corrige, maqueta, legaliza, imprime, distribuye, promociona y apoya a escritores que aún no gozan de la merecida notoriedad…» Realidad: No seleccionan porque no leen las obras que los autores les envían: verdad que reconocemos en la brevedad con la que estos impostores les responden, fingiendo un interés literario, pero disimulando el interés malicioso, cual es intentar sonsacarles dineros con el pretexto de una publicación de sus obras. Con lo cual afirmo que estos pelagatos así «publican» libros como panes amasan los panaderos, sin haber examinado la calidad de las obras recibidas. Corrigen tan mal que las dejan con galicismos, pleonasmos, españolismos, regionalismos, mala puntuación. No distribuyen, porque no tienen red de distribución, sino una red virtual de «POD» (como Podiprint).

Luego ¿qué puedes hacer con tu manuscrito? Esta es la cuestión que, desde ahora, entretendrás, sabiendo de estos payasos, impostores, falsos mecenas, y mercenarios. Los concursos podrían ser una alternativa de búsqueda, si no fuera porque la mayoría de ellos están tan viciados como las «editoriales». Para reconocerlos, bastará averiguar cuáles son los premios que prometen, quiénes los dirigen, de qué países proceden las convocatorias, etc. En muchos casos, tales concursos son parte de designios insidiosos de falsas editoriales y de editoriales de pacotilla, con los que estas procuran direcciones de correo de escritores incautos para venderles servicios «editoriales» con ilusivas promesas, como la de la publicidad de sus obras inéditas, la distribución, etc. En otros casos, estos concursos son organizados de cualquier manera por personas que son ajenas a las artes editoriales (por ejemplo, la municipalidad de tal o cual pueblo, un ayuntamiento), quienes delegan la «elección» de las obras ganadoras en personajes que tienen las mentes tan cerradas como las entradas de sus culos.

De todos estos odiosos «concursos», los peores son aquellos que los convocantes denominan «internacionales», pues muchos de ellos no son tales: los resultados evidencian que han sido amañados para que los ganadores sean connacionales. No es raro entonces que en los «concursos» organizados por españoles los «premiados» sean también españoles, como ocurre con el Premio Jovellanos, o que en los «concursos» convocados por mexicanos los «premiados» sean mexicanos. La falsa denominación de «Internacional» es solamente una pretensión para ennoblecer o divulgar los nombres de asociaciones u organizaciones que están como invisibles, y, en otros casos, para comunicar a los «premios» cierta relevancia que de otra manera no ganarían: «premios» que a veces son ridículos (por ejemplo, lotes de libros, 100 euros, diploma) y, otras veces, incongruentes. Para verificar esto sobre la incongruencia de los «concursos internacionales», baste saber que algunos de ellos ofrecen 300 euros como premio, pero con la condición de que el ganador asista personalmente al acto de premiación. ¿No es esto prueba suficiente para entender que estos concursos están amañados? ¿Podrá o deseará alguien de Argentina comprar un tiquete de avión con dirección a España para recibir un miserable premio que no representa ni la mitad de lo que cuesta el tiquete? Y si nombro España es porque la mayoría de estos engaños «literarios» han sido ingeniados en esa nación, para gran agravio de las naciones hispanoamericanas.

 

«EDITORIALES» SOSPECHOSAS QUE CONVOCAN CONCURSOS PARA RECLUTAR AUTORES INCAUTOS

 

Las siguientes «editoriales» convocan concursitos de novelas inéditas cuyos «premios» causan lástima, porque a veces este consiste en una «publicación», sin anticipo de dinero, ni una determinación del número de ejemplares, y porque, otras veces, el premio consiste en 600 o 1000 euros (allá el idiota que se contente con tan poco). Es de saber, además, que en muchos casos el autor suscribe el contrato en el que cede los derechos de autor de su obra, y espera un año, al cabo del cual la supuesta «editorial» no paga aduciendo que las copias de la novela no se han vendido o que las copias son insuficientes para hacer un pago mínimo.

Otra práctica reprobada que cometen las «editoriales» que organizan estos concursitos es que contactan a casi todos los participantes, para embaucarlos, diciéndoles que sus obras, aunque no ganaron, les resultaron muy interesantes, y que están interesados en publicarlas. Pero no ofrecen anticipo de dinero, sino por el contrario, piden dinero a los escritores, o los envuelven en un «crowdfunding» en el que los embaucadores se lucran del dinero recogido, y los autores hacen todo el trabajo de rogar, y aun suplicar, una colaboración en las redes sociales.

 

(1) Editorial TandaiaEspañaDe la supuesta editorial Tandaia un escritor dijo: «yo fui otro de los que casi cae en las redes de Tandaia. […]  participé del concurso, me enviaron un mail diciéndome que, a pesar de no estar entre los 20 finalistas, les había encantado mi novela y me hacían una supuesta propuesta editorial. Y a los 5 días saltó el pequeño detalle de que debía comprar (en mi caso) 90 ejemplares por adelantado. A la media hora les dije que no estaba interesado. El problema es que -en teoría- hubo 600 personas que participaron, con lo cual tienen un “amplio mercado” para […] su estafa» (haz CLICK acá, para leer el testimonio). Otro escritor dijo en el 2018: «El concurso lo organizaba… Tandaia, y me ofrecieron un contrato de edición a pesar de no haber obtenido el primer premio… Tras investigar un poco… noté dos cosas: que publicaban libros como churros y que… ninguno de los títulos de su catálogo se encontraba disponibles en más de ocho librerías» (haz CLICK acá, para verificar este testimonio). Es de saber que alguien, en nombre de esta supuesta editorial, e imputándome de inexactitud, me envió un correo un día del año de 2019, para redargüirme. En tal correo, el individuo me dice por modo de pretexto que «llevamos casi cinco años basando nuestro sistema en la valoración de calidad y consiguiente campaña preventa para evaluar la aceptación por parte de los lectores...» Pienso, sin embargo, que lo que ellos denominan «preventa» es otro embeleco que adoptaron, para disimular su insuficiencia, si no su malicia, porque aquella consiste en enredar a los escritores en un «crowdfunding» que poco o nada aprovecha al buen suceso que cada escritor merece por su obra. Para advertir la incoherencia entre la realidad y el pretexto, basta detenernos en su última parte: «evaluar la aceptación por parte de los lectores...», y, enseguida, preguntar cuáles lectores, si quienes contribuyen al «crowdfunding» no son lectores, sino familiares y amigos del escritor, el cual, obligado a vender el número mínimo de ejemplares que el supuesto «editor» le exige, recurre a aquellos con ruegos, y aun súplicas, para que contribuyan al «crowdfunding». ¿Es esto «evaluar una obra», como dicen los sospechosos? No, por cierto. Esto es hacer trabajar al escritor durante una temporada en beneficio de quienes se arrogan un título de «editorial», porque, acabada la temporada, la obra literaria queda tan estancada como el agua de una laguna. No estoy insinuando que el «crowdfunding» sea un fraude, sino que este método de promoción es tan ilusivo como el de quien come muy bien solamente un día entre mil, después de haber pedido limosna durante una semana.

(2) Ediciones Oblicuas, España. Esta supuesta editorial se ingenió un concursito barato en el que ofrece como premio mil euros (de los cuales deducen el 20% para los bastardos del gobierno. ¡Qué miseria para una novela y, para colmo, no especifican cuando pagan el supuesto premio!). Con este concursito los convocantes acopian los números de teléfonos y las direcciones de correo de escritores que están ávidos de publicación, a los cuales envían su deshonesta propuesta de «coedición». Este es un aparte del correo electrónico que esta supuesta editorial envía a los participantes del concursito, queriendo hallar incautos que incurran en gastos de dinero en favor del supuesto editor: «El motivo de esta carta, aparte de, por supuesto, agradecerte desde Ediciones Oblicuas tu amabilidad por participar en nuestros X PREMIOS LITERARIOS, es de (sic) informarte de (sic) que, a pesar de que tu obra no ha resultado vencedora, sí que ha recibido una valoración positiva por parte de nuestro jurado. […] queremos ofrecerte la posibilidad de realizar una coedición con nosotros. La coedición consiste en que editor y autor se implican a un 50% en los gastos del proceso de edición». Un escritor protestó de esta manera: «… Ediciones Oblicuas me ofreció publicar con ellos […] hablé con algunos escritores que conocía y me hicieron ver la realidad. Creo que los autores, por muy noveles que seamos, debemos tener un poco más de autoestima y no aceptar lo primero que nos ofrezca una editorial de medio pelo (si es que podemos llamarla así)». CLICK acá para verificar la transcripción.

(3) ÁPEIRON Ediciones, Madrid, España. Esta supuesta editorial convoca concursos de novela y de ensayo, como el Premio Gregorio Samsa de Novela de Ciencia Ficción (los premios no son dinero en efectivo), con el principal propósito de obtener direcciones de escritores a quienes envía correos con su fingida oferta: «Le escribo ahora para comunicarle que la obra que presentó a nuestro certamen ha sido valorada por nuestro comité para su posible publicación en Ápeiron Ediciones… También tendría que aportar una única colaboración económica de 884,56 euros (IVA incluido) en concepto de maquetación, coste de la gestión legal (número de ISBN), publicación y gastos electrónicos... La edición propuesta supone la publicación de su obra en formato eBook (PDF-DRM Adobe) y papel (POD). Le adjunto el archivo pdf con los datos bancarios». Nótese que ellos no ofrecen una tirada, sino una edición electrónica y otra «bajo demanda», es decir, si alguien pide un ejemplar, lo imprimen, con lo cual los 684,56 euros que piden quedan en provecho de ellos, porque la maquetación, el ISBN, la «publicación» no ha de costarles más de lo que cuesta una botella de vino barato. Un autor se lamentó de esta supuesta editorial diciendo: «el contrato adjunto confirmaba los abusos cotidianos en la actual situación del mundo académico y literario… cesión de derechos durante 15 años, para una tirada exclusivamente digital y POD». CLICK ACÁ.

(4) Ediciones Lacre, España. Esta supuesta editorial convoca concursitos miserables en los que los premios no son dineros en efectivo, sino una supuesta publicación de la obra que señalan como ganadora. Uno de estos concursitos es el Premio Biblioteca de Alejandría de Novela, con el que recolectan números telefónicos y direcciones de correo de los participantes, a quienes posteriormente envían propuestas de coedición con un mismo tenor: solamente cambian lo que atañe al nombre del escritor (COPY and PASTE); para ejemplo de lo cual transcribo un aparte de lo que me dijeron en uno de sus desdeñables correos «la difícil situación por la que atraviesa el mercado editorial ha impedido valorar positivamente las posibilidades comerciales de una obra cuyo autor aún no goza de la notoriedad que merece», lo cual es solamente un pretexto para promover sus reprobados designios a buen término. Estos pelagatos de Lacre a veces son aliñados en las portadas de los libros virtuales que editan; pero no te dejes engañar: ¿qué aprovecha ofrecer en venta un excremento envuelto en papel dorado, si el potencial comprador advierte la malicia del producto con solamente desenvolverlo? 

(5) Ediciones Áltera, España. Esta supuesta editorial hace casi lo mismo que la anterior, incluso casi repiten las mismas bases de sus concursitos: «Un comité de lectores designado… realizará la preselección de los manuscritos recibidos». La diferencia entre Áltera y Lacre es que la primera ofrece 1000 euros para el PREMIO HISPANIA DE NOVELA HISTÓRICA, lo cual no los exime de culpa ni de sospecha. Para saber un poco más sobre esta supuesta editorial, léase lo que dejo escrito unas líneas más abajo.

 

 

«EDITORIALES» FALSAS, SOSPECHOSAS O DE PACOTILLA

 

Adviértase que acá citamos las supuestas editoriales, sin señalar cuáles son las falsas y cuáles son las de pacotilla, pues, aunque nuestro mundo es una maraña de asuntos torcidos, apenas habrá alguien que no se asegure contra la infamación amparándose en la palabra «derecho». Sin embargo, queremos que entiendas que todas las mencionadas son sospechosas, o de poca utilidad a los escritores que carecen de renombre. Juntamente con esto, te amonestamos a que te abstengas de contactarlas, como que cualquier transacción que hagas con ellas resultará desaprovechada, o, lo que es lo mismo, las personas que las representan son pelagatos que no tienen siquiera con qué sacar una tirada de a lo menos 100 ejemplares, cuanto menos con qué pagar anticipo de dinero a los autores. La mayoría de ellas piden dinero con el pretexto de realizar una «coedición» (lo cual es tan imperdonable como inaceptable); y, aunque algunas pocas de estas supuestas editoriales no cobran (no por decencia, sino porque las denuncias de los blogs los ha constreñido a modificar sus artificios), el provecho de firmar un contrato con ellas será poco o ninguno, como que la «publicación» de las obras es «virtual», con la probabilidad de que la tuya no venda más de seis o diez ejemplares digitales cada año. A pesar de lo cual ellas (las personas que las representan) porfían en que son «profesionales», excusándose de las imputaciones con decir que quienes los imputan de falsos son personas de la competencia o escritores despechados que jamás han tenido contacto profesional con ellos.

 

(1) Editorial Chiado, España. Estos son apartes del correo que ellos envían a todos los escritores que, como incautos, han ofrecido a esta supuesta editorial sus manuscritos para publicación: «Después de haber realizado el análisis comercial y literario de la obra, reconocemos en la misma un potencial editorial y por ello tenemos la siguiente propuesta para ofrecerle… El Autor tendrá que adquirir una cantidad mínima de 130 ejemplares a Precio de Autor…». Es de inferir, con mucha verosimilitud, que estos sospechosos hacen imprimir solamente los 130 ejemplares y que los otros 370 que prometen imprimir para distribución internacional son solamente ejemplares virtuales, los cuales nunca serían promovidos a tinta y papel, a menos que fuesen comprados «bajo demanda» por Internet. Un escritor dijo alguna vez: «Un caso más que similar fue el de la supuesta editorial Chiado. Su oferta era prácticamente calcada a la de Verbum. Encontré en Internet alguna referencia a Chiado Editorial, nada alentadora por cierto». CLICK acá para leer el testimonio. Otro escritor dijo en esta página de Bubok: «Ni se te ocurra creerte que ellos van a distribuir tus libros. Los únicos que van a vender son esos que te dan… por 7 euros. Mentirita todo». Otro escritor dijo: «no advierten que se trata de coedición, sino que inducen al autor a creer que está ante una editorial que leerá su manuscrito y que le pagará un adelanto por este». CLICK acá para confirmar la transcripción. Una escritora nos dijo: «me contactó Chiado y me ofreció… que yo pagara todo y además les vendiera un montón de ejemplares. Y que… las ganancias eran para ellos» CLICK acá para verificar lo dicho y CLICK acá para ver las faltas en uno de los libros «editados» por esta supuesta editorial.

(2) Editorial Atlantis, España. Transcribo enseguida lo que un escritor escribió acerca de esta supuesta Editorial Atlantis: «… ten mucho cuidado con las coediciones ocultas. Aquí señalaré a Ediciones Altlantis, la cual exige que el autor venda 100 libros en su presentación, de los cuales este no percibe ni un mísero céntimo. Todo va para la editorial. Con eso se asegura al menos 2000 euros. Posteriormente, no distribuye el libro de [manera] adecuada y se olvidan de él por completo, como bien han denunciado las compañeras Sandra C. Gallegos y Gala Romaní» CLICK acá para leer la denuncia completa. Otra escritora dijo: «No podía creer que me estuviesen diciendo aquello. Por desgracia, no supe ver que, finalmente, Ediciones Atlantis estaba mostrando su verdadera cara… Personalmente pienso que autopublicar una obra es mil veces más sencillo, barato y satisfactorio que firmar con Atlantis»: CLICK acá para leer todo el testimonio. Otro escritor dijo: «Yo también he tenido alguna mala experiencia de coedición con Atlantis. Portada feísima… distribución inexistente»: CLICK acá para leer el testimonio. Otro escritor se lamentó de esta manera: «La editorial con la que publiqué mi primera obra se llama Atlantis, seguro que muchos la conocéis. Con una somera búsqueda, encontraréis múltiples opiniones negativas respecto a ella, a las que me dispongo a sumar la mía…  todas las promesas que me habían hecho en referencia a la difusión y distribución de mi libro se evaporaron.» CLICK acá para que verifiques la transcripción.

(3) Editorial Adarve, España. Las personas que administran esta supuesta editorial se amañan a hacerle una publicidad presuntuosa o, por mejor decir, engañosa, diciendo que son una «editorial tradicional»: embuste que, a cambio de algunas monedas, algunos periodistas de pacotilla reproducen en «blogs» y diarios, y aun en la sospechosa Wikipedia. No te engañes, pues, escritor: recuerda que una «editorial tradicional» no pide dinero a los autores ni admite a «su colección» todo cuanto le llega por vía de propuesta de publicación. Si como incauto ya les enviaste tu manuscrito inédito, no tardarán en responderte con su «magnífica propuesta de edición» (entiéndase esto como una ironía de mi parte), pues apenas leerán sus dos primeras páginas, cuando mucho. Si les respondes que no estás por acceder a su «magnífica propuesta», te llamarán por teléfono para rogarte. Si porfías en tu negación, te invitarán a sus instalaciones, para «doblegarte» o, por mejor decir, para deslumbrarte con sus muebles modernos. Un escritor nos ha confesado: «Recientemente mandé una novela a Adarve y contestaron enseguida entusiasmados; todo precioso, hasta que me pidieron 860 euros que me devolverían cuando se vendieran 500 ejemplares. Dije que no y me llamó la directora. Por más que trato de convencerme, me mantuve en un NO rotundo, lleno de decepción» CLICK acá si deseas leer el testimonio completo. Otro escritor nos ha dicho: «Como escritor novel, envié mi primer libro, entre otras editoriales, a ediciones Adarve […] Vale que después me dicen que si tengo alguna duda contacte con ellos, pero no sé, las formas son muy sospechosas. Alguien que realmente se ha leído tu libro y quiere apostar por él, no actúa así, salvo que sea un cretino» (CLICK acá si deseas leer más de este testimonio). Leemos en otro blog de denuncia lo siguiente: «Editorial Adarve […] Su contestación te sonará como la flauta mágica. Papageno hará caer el pergamino y te leerá que son una editorial tradicional con más experiencia que Rocco Sifredi. Que ellos […] están en las antípodas de esas empresas agresivas de autoedición, de esa mierda de co-edición, rápida e imprecisa. Y para celebrar que ellos son una editorial, […] tienes que adquirir los libros que no especifican para tu presentación […], que recuperarás tu dinero (Agárrate a lo que sea si estás leyendo esto) cuando superes los 500 ejemplares»: CLICK acá, para verificar la transcripción. Otra escritora nos envió un testimonio contra Adarve: «Piden 860 € por publicar. Reintegrados cuando vendas 500 libros. Ja. Esto no se hace y punto…. Tardan menos de un mes en responder. Si tuvieran tantos manuscritos tardarían más. Tiempo normal de respuesta de una editorial: 6 meses» CLICK acá para verificarlo. En el año 2016 participamos en un concursito «internacional» convocado por esta supuesta editorial: PREMIO NOVELA CASTILLO DE PLATA. Ignoramos quién fue el ganador del concursito, mas es de saber que nos enviaron una propuesta en la que, con pretexto de publicación, nos insinuaron la siguiente desvergüenza: «Su colaboración en esta edición se va a limitar a adquirir algunos ejemplares de su propia obra». Clasificamos esta supuesta editorial entre las sospechosas no solo porque tratan de persuadir a los autores a la adquisición de sus propias obras como condición de una supuesta publicación, sino porque está emparentada con otras supuestas editoriales mucho más sospechosas, cual Áltera y Flandes (parece que las tres hacen parte de una misma sociedad denominada Caudal). Nótese que la tal Áltera tiene ya en su contra una condena por plagio, como queda dicho en el aparte correspondiente. Haz CLICK acá, para ver nuestra crítica sobre los libros virtuales «publicados» por ADARVE. En el año de 2020 han vuelto con su «concursito» de novela, cuyo «premio» es la «publicación» de la obra ganadora. Sospechamos probablemente que no imprimen sino unos pocos ejemplares de la obra ganadora (veinte o cuarenta), y con eso engañan al ganador. ¡Ea, escritores, exigid respeto! Un premio de novela debería consistir a lo menos en cinco mil euros. Si quieres saber de los errores que comete esta supuesta editorial en sus ediciones, mira esta entrada: CLICK acá.

(4) Editorial Áltera, o Ediciones Áltera, España. Para advertir cuán sospechosa es esta supuesta editorial, basta leer el artículo del diario el País (CLICK acá, o en este pantallazo), donde consta que uno de los editores de Áltera fue condenado por plagiar un libro. Si enviases tu manuscrito a esta sospechosa editorial, al cabo de diez días o menos, recibirías una respuesta que es la misma en todos los casos, como que copian y pegan con el mouse, usando una plantilla: «… tras un detallado estudio de valoración de la misma, deseamos comunicarle que no se encuentra en consonancia con la línea editorial... Sin embargo y dadas las cualidades de su obra, estamos en condiciones de hacerle una propuesta desde este sello filial… Editorial Adarve edita… obras selectas de autores españoles e hispanoamericanos. Para ello, solicitamos únicamente que adquiera algunos ejemplares de la obra objeto de publicación». Según lo que tenemos averiguado, estos mañosos de Editorial Áltera están emparentados con otra supuesta editorial que denominan ADARVE. Alguien me confesó: «recibí una oferta de… Áltera… estaba a punto de aceptar el contrato… cuando decidí investigar sobre la seriedad de la editorial y encuentro referencias que dejan mucho que desear…». CLICK acá para verificar transcripción.

(5) Editorial Seleer, España. Con solo que escribas en un buscador estas tres palabras «Editorial Seleer Opiniones», hallarás que tiene peor reputación que un dictador. Por ejemplo, un escritor nos dijo: «CERO promoción, CERO distribución, CERO respeto hacia mi obra… El diseño interior, portada y maquetación de la novela dejaron mucho que desear… Editorial Seleer NO revisa los manuscritos. Todo ello queda en manos del autor. Les importa un comino publicar una novela con erratas…» CLICK acá, para verificar el testimonio. Otra persona dijo «… efectivamente es de copago. Obviamente lo camuflan diciendo que buscan autores de calidad y que las novelas tienen que pasar un comité de revisión». CLICK acá, para leer el texto original. Y otra afirmó lo siguiente: «Revisando la web de la editorial Seleer, he encontrado que ni siquiera tienen cuidado al escribir». CLICK acá, para verificar el dicho. Otro escritor se lamentó diciendo: «me enviaron una factura a fin de año de contrato como si fuera hecho en Word, con colorines y todo. Diciendo que me… pagarían en libros»: CLICK acá. Otro autor dijo «confirmo que… SELEER sigue prácticas muy dudosas ... Edición inexistente, promoción nula y distribución mínima, sin mayores involucraciones»: CLICK acá, para verificar el testimonio. En el mes de diciembre de 2019 un escritor español, el cual se hace llamar Antonio C, nos ha confesado: «El segundo [libro] fue con Seleer […] no me costó dinero, compré 7 ejemplares para regalar, pero la edición es malísima, […] el dueño vive en México y su representante en España es una brasileña, el negocio de ellos consiste en que venden descargas supuestamente piratas por Internet de las que ellos […] saben nada, del mío hubo un montón de descargas en Sudamérica […] no he visto un duro.» Antonio C nos dice que esta supuesta editorial nada cobra por lo que ellos denominan edición, pero conviene recordarle, o hacerle saber, que estos pelagatos se especializan en ediciones digitales o ediciones virtuales (libros impresos solamente si el autor los compra), y que, si no cobran ahora, es porque apuestan al desespero del autor: de doscientos autores que firman con esta supuesta editorial la mayoría no alcanza a cobrar un centavo, porque exigen un mínimo de venta. Supongamos, pues, que de estos doscientos autores ciento ochenta renuncian a cobrar el dinero por los pocos ejemplares que se vendieron de manera virtual, ¿a quién aprovecha tal renunciación sino al supuesto editor, el cual de centavo en centavo va ganando cierta cantidad de euros? Por eso hacen ediciones desaliñadas o chapuceras. Por lo mismo publican todo cuanto les llega, sin haberlo leído siquiera. Finalmente, otro escritor confesó: «se llama Seleer, y pertenece a una de estas editoriales piratas que se aprovechan de la buena voluntad de los noveles con contratos de coedición»: CLICK acá, para verificar el testimonio, y CLICK acá, para ver nuestra crítica sobre los libros «publicados» por SELEER.

(6) Grupo Tierra Editorial, o Grupo Tierra Trivium. España. Esta supuesta editorial se especializa en algo sospechoso que denominan «coedición». Y digo sospechoso porque todo lo que tenga la palabra «coedición» implica engaño o a lo menos una ventaja del supuesto editor sobre el autor. Para prueba de lo cual, expongo el caso de uno de los escritores que han caído en uno de los engaños que estas supuestas editoriales disponen contra los inexpertos. Dice tal escritor (a quien, por seguridad, denomino con el seudónimo de Stellio) que él firmó un contrato con Tierra Trivium, en virtud del cual la supuesta editora (una tal Jimena) se obligaba a la corrección de texto, impresión de 200 ejemplares, presentación, promoción del libro y distribución, todo lo cual se experimentó falso finalmente, porque Jimena no hizo presentación, ni promoción, cuanto menos la corrección, ni sacó la tirada de 200 ejemplares. Stellio sospecha con mucha probabilidad que los pocos ejemplares vendidos fueron impresos bajo demanda y afirma con mucha razón que Jimena «Esperaba solamente que mis conocidos y familiares y yo corriéramos con los gastos, comprando todos los libros sin preocuparse de la calidad de la obra». Es tal el cinismo de estos supuestos editores que ahora la tal Jimena reconoce que la novela de Stellio contiene muchos errores y que no le hizo la revisión debida. Lo que es peor, exige al autor el pago de los 200 ejemplares porque, según el contrato, él se obligaba a comprar los ejemplares en el caso de que no se vendiesen (he aquí la trampa: hacen creer al autor que le están ofreciendo un servicio gratis, pero solapan la verdadera intención, cual es poner a trabajar al escritor para que los amigos y los familiares suyos compren ejemplares bajo demanda, so pena de exigirle el pago de los ejemplares que no se vendieron). En fin, la tal Jimena no quiere pagarle los pocos ejemplares que se vendieron y lo amenaza con una demanda (algo muy común a estos bellacos) y con tener secuestrada su obra por dos años. EXHORTO A LOS ESCRITORES QUE TIENEN PROBLEMAS CON GRUPO TIERRA a que me escriban PARA FORMAR UN GRUPO DE DENUNCIA COLECTIVA CONTRA ESTOS IMPOSTORES, y aun para hacer conjuntamente la denuncia legal. Y así como otras editoriales de dudosa reputación, como Adarve y Atlantis se amañan a parecer «tradicionales» mediante publicidad barata introducida en la patética Wikipedia y en diarios mediocres de España, así también Tierra Trivium lo hace. Un escritor nos dijo: «Grupo Tierra Editorial ahora se llama Grupo Tierra Trivium… Parece que es una estrategia de estas editoriales piratas cambiarse el nombre». CLICK acá para verificar el testimonio.

(7) Ediciones Lacre, España. Estos son tan petulantes, que, además de pedir dinero al autor, le señalan un plazo de 72 horas para que lo mande. He hallado en este foro la siguiente opinión sobre esta supuesta editorial: «Ni te dicen el número de páginas, ni la cesión de años, no existe la posibilidad de correcciones y ellos no corrigen…» Si el enlace no te funciona, es porque en ese foro eliminan los comentarios cuando los amenazan.

(8) Libros Indie o Editorial Indie, España. Llevan adelante una campaña muy sospechosa por medio de la cual reclutan escritores desesperados, a la manera de la supuesta Editorial Adarve. Un escritor dijo en un blog«Libros Indie otra estafa. Siguen el patrón estafa de ‘Editorial’ Alféizar. Indie te pide 121 euros con iva para hacer lo que podrías hacer tú» CLICK acá para verificar la transcripción. Otro escritor dijo: «Libros Indie es una editorial más de las muchas editoriales ‘bajo demanda’ que han proliferado en los últimos tiempos. No te cobran nada porque tampoco invierten nada en tirada de libros alguna… los libros solo están disponibles en internet (Amazon, se supone) y en alguna otra plataforma a la que las librerías pueden acudir si algún cliente les pide un ejemplar. Evidentemente, si nadie los pide esos libros, no llegan jamás a las librerías porque, para empezar, ni siquiera existen físicamente. El principal cliente sigue siendo el propio autor» CLICK acá para verificar la transcripción. En defensa de su «editorial», me escribieron dos de las personas que tienen parte en ella (uno tiene por nombre Luis, y, el otro, Gustavo). El primero me dijo que, como nada cobran por publicar, no son verdaderos los testimonios que yo cito acá. Para acreditar más su defensa, me insinuó que puede ser que tales testimonios se deriven de una confusión con una editorial argentina que se denomina semejantemente como ellos: INDIELIBROS. El segundo (Gustavo) me dijo casi lo mismo que el primero (Luis), solo que confiesa que, al principio, no corregían los libros «publicados». Yo no estoy acá para dirimir esta cuestión ni para determinar si el tal Luis y el tal Gustavo son verdaderos o falsos en sus defensas. No obstante, amonesto nuevamente a los escritores a rehusar tratos con las «editoriales» que piden dinero o con las que, aunque no pidan dinero, imponen condiciones «mínimas», como aquella condición por la que el escritor incauto se obliga a «hacer una presentación» para que sus familiares y amigos compren los pocos ejemplares que la «editorial» imprime de su obra.

(9) Editions Mélibée, o Ediciones Melibea, Francia. Estos son los más «descarados» de todos los deshonestos editores: han estafado, no solamente a escritores francófonos, sino también a hispanohablantes. Disimulan el engaño diciendo a los escritores que «… los gastos necesarios para comercializar su obra van a cargo nuestro: impresión y reimpresión, logística y gestión, promoción y distribución, así como la catalogación del libro a escala nacional y en las principales webs de compras en línea» Pero enseguida descubren su calaña, añadiendo que «La cantidad de tu participación se limita al coste inicial de la concepción de la maqueta. Desde el diseño del texto hasta la creación de la cobertura, el coste total sería de 2.555 euros» Es de notar que esta supuesta editorial ha cesado, o a lo menos su página de Internet. Mas no extrañemos si vuelven al mañoso negocio con un nombre diferente. En Google hallarás muchas quejas escritas contra esta falsa editorial. Si sabes leer en francés, lee una de ellas en este ENLACE.

(10) Editorial AdarveFlandes EditorialAlteraCaudal, España. Estas cuatro supuestas editoriales pertenecen a un no sé qué, que se hace llamar Grupo Caudal, y todas cuatro, como paridas por una misma madre, usan pretextos afines para persuadir a los escritores incautos a que paguen por una supuesta coedición. Ignoro por qué diversifican los nombres, si es para atrapar con varias redes a los escritores incautos o si es para distanciarse del nombre de Altera, el cual ocurre en los buscadores, pero relacionado con un caso de plagio. Lo más curioso es que bajo el nombre de ÁLTERA piden dinero con el pretexto de que este es para la adquisición de los primeros ejemplares de la obra, pero, bajo el nombre de FLANDES, el dinero -400 euros- es con el pretexto de corrección del manuscrito, según consta en el presuntuoso contrato que envían: «Que el AUTOR realiza una aportación de 400 euros por la corrección del manuscrito. Así mismo, recibirá dos ejemplares de la misma en el momento de su publicación…» (Haz CLICK acá si buscas una reseña adicional sobre ADARVE)

(11) Editorial Calíope o Max Extrella Ediciones, España. Estos supuestos editores son casi tan descomedidos en sus pretensiones como los de Melibea, pues exigen al autor 790 euros con el pretexto de que estos son para los primeros 50 ejemplares. Prometen elaboración y diseño de la cubierta (lo cual uno mismo puede hacer con Photoshop), e Impresión bajo demanda, método de venta que el mismo autor podría usar sin tener que gastar todo ese dinero. Esta supuesta editorial desmerece confianza por el solo hecho de pedir dinero a los escritores. Lo peor es que nos tratan como a ingenuos que pueden engañar con correos copiados por medio de COPY and PASTE, en los que ni siquiera hacen referencia al título de la novela que están falsamente elogiando. «En la actualidad, el mercado editorial no da cabida a autores que todavía no son conocidos, algo que nos apena profundamente»: pretextan ellos suponiendo que todos los que les escriben son autores sin renombre y pelagatos como ellos. «Su obra nos ha parecido interesante y creemos que debe ver la luz bajo una buena edición»: es el tenor de una de las lisonjas que ellos repiten. Un escritor nos confesó: «… ni se han molestado en leer el libro… son una cuadrilla de vagos y estafadores» CLICK acá para verificar transcripción.

(12) Windmills International Editions, USA. El sofisma que esta supuesta editorial usa es ingenioso con relación a los sofismas de otras editoriales: hacen creer a los autores que son una institución de beneficencia que asume el 25% de los costos de una supuesta edición, la cual se realizaría con una donación de dinero que correspondería al 50% de otros benefactores. Con estas cuentas, piden a los autores que asuman el 25% que resta para completar los gastos. No faltarán los incautos que se dejen involucrar en tamaña patraña.

(13) Ediciones Ruser, España. a) Esta supuesta editorial se vale de decenas de pretextos para que el autor acabe por comprar a lo menos treinta ejemplares de su propia obra (no a cualquier precio, sino al precio de venta al público), y eso que se denomina «editorial tradicional». El autor compra treinta ejemplares de su propia obra, creyendo que estos arrogantes harán imprimir una «tirada» gratuita cuando el autor los haya vendido. b) En los correos dejan ver los descuidados que son con respecto a los galicismos: en uno solo de aquellos hallé tres de estos. c) Una de las tretas que usan para hacernos creer que leen obras inéditas es primeramente pedir al escritor las primeras páginas y, después de algunos días, pedirle la obra completa, con pretexto de leerla. d) Y puesto que son como las serpientes, que cuando uno las toca se revuelcan, me enviaron un correo para redargüirme, no con humildad, sino con la petulancia de un bellaco descubierto. Estos pelagatos me dijeron que «… cuando el departamento comercial, (sic) entiende que existe riesgo al realizar la inversión, Ediciones Ruser ofrece a los autores la posibilidad de publicar su obra con un mínimo compromiso de venta, que no llega a los 30 ejemplares y le puedo asegurar que los escritores que han apostado por esta opción están muy satisfechos y agradecidos». Me desdeñé de responderles el correo, pero les contesté en este blog diciéndoles que no podrán persuadirme a creer lo que afirman, a menos que me envíen evidencia de que sus «escritores» están vendiendo si quiera doscientos ejemplares de sus obras por año. ¿No será que están satisfechos y agradecidos porque todavía no han recibido la primera reseña de sus «ventas»? ¡Ay de los ilusos! ¿Cuánta frustración experimentarán cuando al cabo de un año de espera esta supuesta editorial les avise que solamente vendieron seis ejemplares? Sí, seis, pero seis que los escritores vendieron a los familiares. Meses después, el supuesto editor de esta supuesta editorial, un tal Francisco R..., me escribe para amenazarme. El pelagatos tiene ínfulas de bravucón y de intocable, pero ignora que en América no tememos a las leguleyadas de los pícaros del «reino de España». Semanas después, el pelagatos muestra su peor calaña, la de bellaco, con un correo anónimo en el que emplea una jerga como de ladronzuelo, diciendo, entre otras cosas, que yo soy una «puta» y que «debería» suicidarme. Un escritor me confesó que «Ediciones Ruser […] te envía e-mails personalizados alabando tu obra y encumbrándola hacia los altares del olimpo. Si os fijáis son e-mails tipo personalizados, los cuales, pueden hablar de cualquier libro haciéndote creer que se lo han leído. Luego te vienen […] con la estafa de las presentaciones. Que si vendes 30... Campeón, no me toques los cojones le dije, que ya llevo 4 presentaciones y sé de sobra que no te vienen ni 10.» CLICK acá para leer el testimonio completo. Otro autor, cuyo nombre es David, me dijo: «Posible editorial estafa, doy fe, tengo el contrato que no he firmado. Ediciones Ruser, se mueve mucho por Linkedin, bajo el nombre de Francisco R…, te llama al teléfono y expone condiciones que después no se reflejan en el contrato». Haz CLICK acá para verificar el testimonio y CLICK acá para que veas una reseña sobre los errores que abundan en los libritos virtuales que esta supuesta editorial «edita».

(14) Editorial Calixta, Colombia. Merece la denominación de «editorial de garaje», no solamente por la sede que tienen en la ciudad de Bogotá (parece una casa), sino por la falta de profesionalidad de los pelagatos que la dirigen, los cuales, por hacerse publicidad barata, hacen convocatoria de manuscritos, sin ningún interés de leerlos, según la experiencia que hicimos: les enviamos el señuelo (tres novelas desde tres correos diferentes), y nos respondieron en menos de dos semanas, con el pretexto de que tales novelas no se acomodaban a la línea de la editorial. Y para hacernos creer que las leyeron, inventaron críticas desacertadas, completamente ajenas al contenido verdadero de los manuscritos.

(15) Etidables.es, España. Hay muchas supuestas editoriales que, aunque son nuevas, se promocionan como «tradicionales», prometiendo leer las obras inéditas que los autores les envíen, sin otro interés que buscar «excelencia literaria»: promesa que se experimenta falsa, si no sospechosa, cuando advertimos que su principal interés es vender sus servicios de «corrección», diseño de portada, maquetación, etc. Afirmamos que Editable.es una de ellas, aunque algún necio con asomos de simplón nos haya escrito, para decirnos que faltamos al rigor cuando la metemos en esta lista. Pues señor necio, una «editorial» es sospechosa con solo hacerse llamar «tradicional» sin serlo.

(16) Ediciones Insólitas, España. Los escritores incautos que envíen obras a esta supuesta editorial, hallarán al cabo de dos o tres meses que esta trabaja para EDICIONES LACRE o de alguna manera está a su servicio: verdad en la que reconocemos el disimulo con que estas editoriales de pacotilla se encubren para perpetrar sus embelecos, haciéndonos creer que son diferentes, cuando en realidad son una misma, pero con diferentes nombres, como el pescador que lanza varias redes en diversos lugares. Por supuesto, lo que recibe el escritor no es una propuesta seria de publicación, sino una de «coedición».

(17) Editorial Verbum, España. Esta supuesta editorial tiene recurso al trillado pretexto de que «las editoriales están cambiando», el cual hallamos repetido en sus correos electrónicos con el reprobado propósito de persuadir a los autores a una «coedición». Para hacernos creer que es una «editorial tradicional», en su página WEB pretextan que «Editorial Verbum recibe anualmente un promedio de 1000 propuestas editoriales, de las cuales únicamente se aprueba y publica un 2 %». Esto, como queda dicho, no es sino un pretexto, pues, de todo lo que ponen en la dicha página y de lo que se halla en diversos blogs se infiere probablemente que buscan escritores desesperados para persuadirlos a comprar sus «servicios editoriales». Esto es decir que, si reciben anualmente 1000 propuestas editoriales, «aprueban 1000», con la esperanza de atinar con la ingenuidad o la inadvertencia de a lo menos 50 incautos. Quien desee leer más sobre esta supuesta editorial, haga CLICK aquí. Un escritor dijo: «Mi recelo ante Verbum aumentó cuando comprobé en Internet que el director de dicha empresa tiene falseado su currículum como presunto escritor con obras no comercializadas. Para colmo, en las semanas siguientes, las entradas en Wikipedia tanto de la editorial Verbum como de su director, un tal Luis […] fueron denunciadas por fraudulentas y finalmente eliminadas de Wikipedia. Y no solo, eso, ya que poco más tarde [… hallé] una página en la que se hablaba de medidas judiciales contra Verbum». CLICK acá para leer el testimonio completo. Un escritor español, que se hace llamar Antonio C, nos ha confesado: «… tengo un manuscrito de ensayo [… ] se me ocurre escribir a Editorial  Verbum y estos [… ] me dicen que ya lo tienen todo cubierto para dos años, pero que les mande el manuscrito, y me  contestan a los 20 días diciendo que es muy interesante lo que he escrito y merece la pena ser editado pero que tengo que contribuir, me proponen  mandarme 150 libros al módico precio de 3.640 €, la edición por lo que he visto en su página es malísima, libros sin solapa, portadas de pena…». Quien desee leer una reseña de incorrecciones sobre los libros «editados» por esta supuesta editorial haga CLICK aquí.

(18) Editorial Entrelíneas, España. Quien esté por averiguar bien las marañas de esta supuesta editorial busque en Google opiniones, añadiendo la palabra fraude, con lo cual hallará decenas de deshonrosas opiniones. Sin embargo, basta saber quiénes son, leyendo lo que hallé en este blog: (CLICK aquí).

(19) Europa Ediciones, o Grupo Editorial Europa, o Europa Edizioni, Italia, España. Esta supuesta editorial es de origen italiano, pero ahora se está expandiendo a otras naciones europeas. Reeditan algunos libros de autores prestigiosos, como Cortázar, Octavio Paz, etc. para ennoblecer un negocio tan sospechoso como reprobado, que consiste en pedir dinero a los autores incautos, con el pretexto de que publicarán sus obras. Para descubrir esta mala maña suya, les enviamos dos novelas inéditas en tiempos diversos y desde naciones diversas. Y tal fue el resultado cual fue nuestra sospecha, porque nos respondieron con correos y contratos idénticos: «Su libro por cierto resultó una lectura realmente agradable y estimulante para mí, por esto me encantaría incluirlo entre nuestros autores» (se lee en un aparte de los correos que recibimos de esta supuesta editorial. Contestaron en menos de dos semanas). Con esto significo que los fingidos editores ni siquiera leen los manuscritos que los escritores les envían y que a todos envían un mismo correo y un mismo contrato en el que condicionan la «publicación» de la obra inédita al pago de 3.200,00 euros (¡Inaudito! ¡Descaro extremo!), los cuales estarían destinados a la compra de los doscientos primeros ejemplares. Para persuadirnos al pago, nos prometen publicidad en un programa televisivo en un canal de la televisión española, y otro en un canal italiano, y no recuerdo qué otros embelecos. La duración del contrato duraría dos años, pero, según ellos, el autor tendría la facultad de rescindir el contrato cuando lo desease; con lo que queda demostrado que estos sinvergüenzas nada están arriesgando, porque si invirtiesen siquiera un centavo en nuestras obras, se obligarían a pactar un contrato de a lo menos cinco años, sin posibilidad de rescindirlo antes del término. Un escritor dijo: «Me siento mejor después de leer cómo catalogan a la Editorial Ediciones Europa –de timadora– Según mi punto de vista y por experiencia propia tras editarme la novela —La Cuarta Dimensión– comprobé en la corrección que me habían engañado porque no fueron capaces de corregir la obra; puesto que, cansado de esperar el libro maquetado, le recibí con un párrafo partido y con muchos más errores que cuando entregué el manuscrito. Resumiendo, aboné 3980 euros para recibir a cambio 200 ejemplares que tengo embadurnado parte de mi habitación. Pero lo más indignante del engaño no ha sido el dinero que me han timado, sino la desilusión de sentir el poco afecto de los amigos tras preguntarles por las características del libro y callaban…y era de regalo» CLICK acá para verificar transcripción. Con todo y con haber dicho que los fingidos editores no leen los manuscritos enviados por los escritores, tengo de decir que esta supuesta editorial últimamente ha refinado su fingimiento, pues comisiona a varias personas (entre ellas una tal Ginevra) con la lectura de algunas páginas, de modo que, cuando llama al escritor incauto, le hace creer que leyó su manuscrito y que es tan «excelente» que «no ve la hora de publicarlo». Para verificar esto que digo, leemos el testimonio de una escritora: «Esta semana recibí una llamada de Ediciones Europa... Te halagan diciéndote que la historia es muy buena, que tiene mucho potencial, y te mencionan algunas cosas sobre la novela que, tras haber leído vuestros comentarios, me hacen pensar… que quizá ni… la hayan leído entera. Te dicen que están muy interesados en hacerte una oferta de edición, y uno ya se hace ilusiones. Debo decir que algo me olí cuando me insinuó que unos cuantos ejemplares siempre corrían a cargo del autor…» CLICK acá para leer el testimonio completo. Otro escritor dijo: «Hoy he recibido la llamada de Europa Ediciones. Casi sin apenas saludarme, se ha puesto a describir detalladamente mi novela. Dándome pelos y señales de los momentos más intensos de la misma. Yo la he dejado hablar, (siempre gusta que te endulcen los oídos). Cuando me ha dejado unos segundos para entrar en la conversación, le he dicho que ya había firmado contrato con otra editorial. Todo el interés, la admiración y el deseo de tenerme entre sus autores, se ha ido rápidamente. Podrían completar un poquito esa estrategia de Marketing comercial y cerrar con la misma positividad la conversación, dando ánimos al que acabas de adular hace tan solo unos segundos». CLICK acá para leer todo el testimonio. Otra escritora me dijo: «Es terrible que esta gente se salga con la suya y que lo único que tenga de internacional sea su modo de estafa. En mi caso yo ya había autopublicado 100 copias de mi obra a color y que vienen con un mazo de 22 naipes, y necesitaba ayuda con la distribución y la difusión. A tal punto, me tomaron por tonta, que me ofrecían bajar la calidad de mi libro sin los naipes a un precio de venta de 16,45€ teniendo que pagar yo 200 copias […] Sin darme detalle alguno de cómo me informarían de las ventas ni de cómo serían las presentaciones. Además de engañar y de jugar con la ilusión, también desean robar tu obra para tirarla como si no fuera nada. Luego de leer el contrato y sentirme tan ingenua y tan vulnerada de manera gratuita, no les contesté y con mayor seguridad, comprobé que eran estafadores. Mi experiencia es de Cólera con Indignación» CLICK acá para verificar la transcripción. Otra escritora, que por nombre tiene Yojana, me dijo: «… me acaba de llamar una tal Anna… diciendo que mi obra le había encantado. (Avanzando en la conversación, veo que no… la ha leído en absoluto) Me dicen que, como no soy un autor conocido…, solo me pueden ofrecer coeditar el libro, eso sí, primero yo les compro 250 ejemplares... Es decir, tú pierdes, ellos ganan. Es una pena como estas editoriales han dado la vuelta al mercado literario. Sus clientes ya no son los lectores, sino los autores niveles a los que engañan con el mantra de que, si no lo hacen así, no podrán entrar nunca en el mercado editorial» CLICK acá para verificar lo dicho.

(20) LC ediciones, España. Esta supuesta editorial, la cual pertenece a algo que denominan Grupo Amarante, envía un contrato mañoso en el que leemos: «El autor se compromete a comprar… ejemplares (mínimo 30) del libro objeto de este contrato para la presentación al público de dicho libro… El contenido de la obra, así como los trabajos de revisión de pruebas, son responsabilidad entera y exclusiva del autor». Lo peor es que la «publicación de la obra» que ofrecen es «a demanda», esto es, que los únicos libros impresos son los que el incauto escritor compra. Alguien me confesó que «… exigen que compres 30 ejemplares. Además, me respondieron un mes después de que se lo enviara, por lo que dudo que se lo hayan leído» CLICK acá para verificar la confesión.

(21) Alamar Libros, España. Esta supuesta editorial bien podría denominarse la hermana menor de LC ediciones, pues también pertenece al Grupo Amarante. Así pues, no extraño sus tachas, que son las mismas que tiene su hermana mayor: venta «a demanda», contrato mañoso por el que obligan al autor a «adquirir el 50% de los ejemplares correspondientes a la primera edición, esto es, 50 ejemplares», según consta en este enlace donde se ve un aparte del supuesto contrato.

(22) Editorial Dauro, España. Sobre esta supuesta editorial un escritor dijo: «… el representante de Dauro con el que hablé dio muestras de no haber […] leído el libro que pretendían editarme, ya que le realicé un par de preguntas sobre la trama y sus respuestas en absoluto se [… no] correspondieron sobre la historia en cuestión. Al consultar la página web de Dauro, uno puede ver claramente que jamás han tenido ningún éxito de ventas, con lo cual la supervivencia de dicha empresa, conjeturo, se deba al dinero que hayan sacado de los autores». CLICK acá para leer el testimonio. Un escritor, que por nombre tiene Gabriel, dijo: «Tengo publicado un libro con ellos desde 2014 y no me pagan. Estafa». CLICK acá para verificar nuestra transcripción. Otro de los testimonios contra esta supuesta editorial es el siguiente: «La editorial Dauro (coedición) tiene mi obra secuestrada. Jamás me han pagado lo que me corresponde ni han querido devolverme mis derechos (contrato a 15 años, casi nada...) Actualmente estoy esperando a que llegue el juicio. Es algo muy tedioso porque este tipo de demandas van muy lentas» CLICK acá para verificarlo. Otro escritor, a quien, por seguridad, denomino JOE, me confesó que «… contacté varias editoriales que recibían manuscritos. Tuve un par de respuestas, entre ellas la de la Editorial DAURO… Fueron claros en decirme que yo debía pagar la lectura y corrección del texto. Estuve de acuerdo, aunque sé que normalmente las editoriales tradicionales no cobran para revisar los manuscritos… El último mail que recibí anunciaba que ya había sido publicada (es un decir porque normalmente lo hacen bajo demanda...). NUNCA MÁS respondieron a mis reiterados correos. Tampoco responden al teléfono… uno de mis amigos compró la novela y nunca se la enviaron. Él se cansó de llamar y no le respondieron... NUNCA MÁS SUPE DE ELLOS y claro que no se molestarán en llamarme para decirme que me deben dinero. Es iluso pensarlo. Un proceso legal será penoso y largo a fin de recuperar mi libro» CLICK acá para verificar la transcripción.

(23) Distrito 93, España. Esta supuesta editorial (de escaso renombre internacional, pues la telaraña que teje apenas le alcanza para enredar a algunos súbditos de España) merece estar en la lista de las sospechosas porque remeda lo que en Estados Unidos de América se conoce como crowdfunding: un método reprobado por el que, con pretexto de preventa, inducen a los escritores a trabajar en beneficio del «editor» o, lo que es lo mismo, a que vendan sus obritas a sus familiares para cumplir con la exigencia de la venta mínima de la preventa. Además, esta supuesta editorial convoca un concursito barato denominado Auguste Dupin de Novela Negra, el cual tiene visos de amaño y con el que acopian direcciones de correo de los participantes, a quienes posteriormente hacen la infame propuesta de coedición de sus obras, con el pretexto de que el jurado les halló gran mérito. Uno de tales participantes me confesó «Participé en el concurso de Auguste Dupin de la editorial Distrito 93 y, sin quedar finalista ni nada, me contactaron para publicar con ellos. Por supuesto, me ofrecieron el crowdfunding/preventa sin ningún tipo de fianza, pero lo que me decepcionó sin duda es que al preguntarles por aspectos de mi obra (muy de principiante, sin apenas revisar, en modo borrador básicamente) era […] que no […] habían leído nada» CLICK acá para verificar el testimonio. Como si fuera poco, en los contratos que estos supuestos editores mandan a sus víctimas ponen ciertas cláusulas que parecen destinadas a extraer hasta la última sangre del escritor, según son abusivas y mal escritas: «EL EDITOR podrá publicar y vender la edición de la OBRA […] y utilizar parte o totalidad del material o derivados para publicidad o marketing; no pudiendo oponerse a la publicación de la OBRA por EL AUTOR/PROPIETARIO, o por terceros, en otro formato u otros idiomas o medios…» Obran con mucha «amabilidad», queriendo parecer que son tan «correctos» como las madres de los incautos que caen seducidos en sus marañas. Pero tal amabilidad se trueca en apatía poco después de que el supuesto editor obtuvo lo que quería: vender una ilusión al escritor en vez de libros a los lectores.

(24) Caligrama Editorial, España. Aunque no leen los manuscritos que los escritores incautos les envían, se apresuran a responderles con sus correos «de plantilla», siendo su único incentivo ofrecer lo que ellos denominan «autoedición», con tarifas que van desde los 399 euros: desvergüenza que tratan de cohonestar diciendo que pertenecen a Penguin Random House. Un escritor nos confesó que «… he sido víctima de Caligrama Editorial, me ofrecieron creer que por ser de Random House, mi obra iba a llegar lejos, sin embargo, y me cuesta reconocer que he sido un perfecto imbécil y estúpido, he pagado 1700 euros, me he endeudado con otras cosas, y me he privado de otras solo con la ilusión de cumplir mi sueño de escritor. Lo cierto es que han corregido mi libro para la mierda, puntos finales y comas donde no van, y ni siquiera habían publicado mi obra en su página... Me habían prometido publicar mi obra en el corte inglés etc., pero luego me aclararon que era bajo demanda… todo queda a cargo del autor me dijeron...» CLICK acá para que verifiques el testimonio.

(25) Letrame, España. Desaconsejo esta supuesta editorial no solamente porque piden dinero a los autores con pretexto de hacer una «autoedición», sino también porque sus prácticas mañosas se extienden a lo que ellos denominan la «presentación de la obra», según consta en las siguientes páginas de Internet: CLICK acá para leer una, y CLICK acá para la otra, en uno de cuyos apartes leemos lo que sigue: «Buscamos 18 personas de 25 a 50 años para hacer de figurantes (relleno) en la presentación de un libro». Un escritor nos dijo: «Descartar Letrame editorial para no quedarte con pesadillas. Me engañaron prometiéndome que es el único editorial de autoedición que corrige los manuscritos. Yo le expliqué que hago muchos errores, que mi lengua materna no es el castellano, y me dijeron que no me preocupara por eso […]. Mi manuscrito salió con miles de errores y tuve que ponerle una denuncia a través de un Burofax. Gané, me lo reeditaron, pero las penas no se acabaron. En fin, cada vez que escucho el nombre de ese editorial me tomo un Lexatin. Llevo dos años con los nervios hechos polvo». CLICK acá para verificar la transcripción.

(26) Círculo Rojo, España. Esta supuesta editorial «publica» tantos libros cuantos panes un panadero hornea en una semana: despropósito del cual se jactan quienes la administran, callando una verdad que, si la confesasen, les granjería miles de improperios, como que jamás leen las obras que los escritores les envían, sino que a todos responden con un «sí» condicionado: «te publicamos, si nos pagas por publicarte». No te engañes, pues, escritor: esto es una «editorial de autoedición». Tampoco te dejes deslumbrar por las alabanzas que abundan en Internet: son parte de un proceso comercial gestionado por esta supuesta editorial.

(27) Editorial Titanium, España. Se hacen llamar «editorial tradicional», pero bastará que mires su página web, para que adviertas la insuficiencia o la pobreza en la que tienen constituida su sospechosa sociedad. Vociferan que no piden dinero ni mínimo de ventas, pero no confiesan que sus «ediciones» son virtuales, esto es, que si el escritor no trabaja por vender ejemplares a su familia y amigos, nadie se enterará de la existencia de su obra.

(28) Editorial Alféizar, o Alfeizar, España. Esta supuesta editorial se arroga de manera cínica el título de «editorial tradicional», aunque el mero título de «editorial» le queda grande. No te dejes deslumbrar por lo que leas en su página: los supuestos autores que la alaban son aduladores mercenarios, cuando no incautos que acaban de firmar contrato, sin prever que al cabo de un año se desengañarán del negocio en el que tropezaron: todo es parte de una estrategia comercial en que te ofrecen algo gratis para seducirte a firmar contrato con ellos y para después arrastrarte a un servicio premium (en el que te persuaden a pagar por sus supuestos servicios). Un escritor dijo: «si compras 30 ejemplares entonces sí tiene acceso a imprenta… es una manera de secuestrarte el manuscrito» (CLICK acá, para leer el testimonio completo). Aparte esto, la supuesta editorial Alféizar convoca un miserable concurso de novela, cuyo premio no es dinero, sino la supuesta publicación de la obra ganadora. Pero como no especifican el número de ejemplares que la edición tendría, sospechamos probablemente que es un engaño y que la tirada no consiste sino en unos pocos ejemplares impresos (diez o veinte) con los que deslumbran al autor premiado, si es que hay tal. 

(29) Ediciones Célebre, España. Esta supuesta editorial, denominada «Ediciones Célebre», alias «Célebre editorial», se arroga el título de «editorial tradicional», el cual no le compete porque usa mañas que no usan las editoriales tradicionales, como exigir que el autor compre cierta cantidad de ejemplares, con el pretexto de que estos serían vendidos en una «presentación». No te dejes deslumbrar por las falsas recomendaciones que algunos simplones, aduladores e incautos escriben en sus blogs: muchos de ellos acaban de hacer un contrato con la supuesta editorial y no saben en qué pararán sus alucinaciones al cabo de uno o dos años. Otros hicieron el contrato, sin haber leído la «letra pequeña». Por ejemplo, en uno de tales blogs (que no particularizo por no hacerle publicidad) hallamos que un crédulo (si no es un adulador) se deshizo en alabanzas, insinuando que «Célebre editorial» es la reina de las editoriales. A lo cual un lector anónimo replicó diciendo en el dicho blog que «Lo que ningún autor de esta y otras editoriales dice es que los han obligado a vender 100 libros en la presentación o a pagarlos de su bolsillo. Y luego de esos 100 libros no hay ninguna certeza de que se imprima uno más». A esto se añade lo que replicó una persona que se hace llamar Mimi, quien se queja de la supuesta editorial diciendo que no le han pagado: «… he enviado correos durante cerca de medio año y, o da larga o directamente ya ni los lee, cosa que sospecho que van directamente a Spam». CLIK acá para ver verificar la transcripción. Otro lector anónimo le replicó, no solamente para cuestionar la cualidad del contrato, sino también para hacer desdén de la chapucera portada que hicieron al libro: «Disculpa que te diga que una editorial tradicional no te compromete a comprar un número determinado de libros, ni para la presentación ni para nada. Eso se llama coedición…. Por cierto, la imagen de la portada es sospechosamente parecida a Alicia en el País de las Maravillas». CLICK acá para que veas una copia. Una escritora dijo: «Mucho cuidado con Célebre Editorial del mal llamado editor Ricard P… B… y su director adjunto Jesús V... Deben dinero a sus escritores y ponen cualquier excusa para no pagarles, es más, amenazan con demandarles…» CLICK acá para verificar la transcripción. Una escritora, que tiene Carmen por nombre, publicó en Facebook una denuncia el 26 de febrero de 2021, en la cual se queja de esta supuesta editorial, diciendo que esta no le quiere pagar lo que debe pagar: «… dicha entidad me ingresó la insultante cantidad de 213, 84 euros sin ningún justificante que por ley está obligada a presentar. Mis cuentas son muy diferentes, apoyadas en comprobantes… Me siento insultada. El esfuerzo, el empeño, las ilusiones, etc. la valora Célebre Editorial en 213,84 euros». De donde se infiere que, si los escritores venden ejemplares, no es por obra de la supuesta editorial, sino por el afán de los escritores (los cuales hacen hasta magia para que sus familiares los compren), y que el problema final es lograr que les paguen las «regalías». CLICK acá para verificar la noticia. Una tal Sylvia me escribió para redargüirme con despecho, diciendo que estos testimonios contra la supuesta editorial Célebre son de relleno. Yo respondo a esta mujerzuela diciendo que no tolero denuestos y que, consecuentemente, eliminé su comentario, no solamente como ofensivo contra quienes efectuamos esta ardua obra investigativa, sino también porque sospecho que su denuesto es por mandado de la supuesta «editorial». ¿O quizá es uno de esos escritores que sobre mediocres son ingenuos y viven alucinados imaginando que una «editorial» de dudosa reputación les hizo una tirada gratuita de cien ejemplares? (Si mucho, le han impreso dos o diez ejemplares y le hacen creer que son cien). Señora Sylvia, o señor Silvio, o como quiera que se llame, las denuncias de este blog están documentadas: no son caprichos de relleno. Usted no es la primera persona que trata de hacer publicidad barata en favor de una editorial sospechosa ni la primera que quiere desgraciar mi obra con un denuesto. Pero tenga advertencia de no entrometerse a defensora de lo indefendible. Apuesto que, en un año, cuando quiera exigir el pago de «regalías» por los diez libros que vendió a la familia, se desengañará de su vanidad ridícula. Un escritor, a quien, por seguridad, denomino simplemente Tigo, me dijo «publiqué con ellos un libro en 2019, y a día de hoy aún no he visto un céntimo. Y sé que se vendieron, porque me los enviaron, los vendí en una presentación, y les ingresé el dinero al día siguiente». Tigo, además, confesó que «Yo Gané el… Premio de novela Célebre Internacional, dotado con 1.500€ de premio en concepto de adelanto editorial. Firmamos un contrato que decía claramente que en último día de septiembre de 20… me lo abonarían. El tiempo fue pasando sin que viese ni un céntimo. Primero fueron largas, después ya ni contestaba. Después, puse un post en Facebook preguntado con ironía si algún autor había cobrado de ellos, y a los cinco minutos tenía el correo lleno de amenazas de que me iban a demandar, que me rescindían los contratos, y que por lo tanto no me debían el adelanto» CLICK acá para verificar el testimonio de Tigo. Si has sido víctima de esta supuesta editorial, escríbeme, por favor, para ponerte en contacto con otras víctimas, como Tigo, y para que hagan una demanda colectiva contra ella.

(30) Editorial La Equilibrista, España. Quienes dirigen esta supuesta editorial se ingeniaron un concursito de novela y otro de cuentos, los cuales, según los resultados, solamente aprovecha a ellos, pues acopian las direcciones de correo electrónico de los escritores participantes para enviarles una «propuesta», la cual consiste en pedirles dinero con el pretexto de hacer una publicación de algunas de las obras participantes. 

(31) Editorial Nemira, España. Dice uno de los escritores que han tenido perdidosa experiencia con esta supuesta editorial: «he visto en el foro que se hablaba de la Editorial Nemira. Yo fui una de las estafadas. Quería comunicaros que he encontrado a su editor [impartiendo] clases en Aula de escritores, ahí también tienen una nueva editorial, Hijos del Hule. Os advierto que tengáis cuidado con esta nueva editorial y sus cursos...» CLICK acá para leer el blog en el que se halla la denuncia. En otro blog hallamos el siguiente aparte: «Según relata Laura en su post, la publicación con la editorial Nemira fue una odisea. Una vez que fue publicada su obra la editorial se desentendió completamente... La pérdida del interés por parte de la editorial es frecuente. Una vez cobrados los importes exigidos por la editorial, el autor deja de ser interesante» CLICK acá para que leas toda la denuncia.

(32) Editorial Novum Publishing, España. Sobre esta supuesta editorial hallamos la siguiente denuncia: «la editorial se ofrecía a realizar todo de manera gratuita. Aunque, a medida que transcurrió el tiempo, le recomendaron este o aquel servicio de pago para mejorar la calidad de la obra […] El resultado final fue que Tes terminó por rescindir el contrato después que la editorial incumplió la mayoría de los acuerdos previstos» CLICK acá para que verifiques la cita nuestra. Otro autor denuncia esta supuesta editorial de esta manera: «En el último año me he topado con tres que usan una táctica similar. Son las editoriales Seleer, Atlantis y Novum Publishing. En esta ocasión no piden dinero a cambio de la promesa de publicar, pero son igual de peligrosas que la desaparecida Jamais» CLICK acá para que compruebes el testimonio con otra lectura.

(33) Editorial Carena, o Ediciones Carena. España. Tiene contra sí el haber sido demandada penalmente por un grupo de escritores en el año 2015 y el haber perdido el pleito: «la justicia sentencia a la editorial Carena ante los autores valencianos estafados». CLICK acá para verificar la transcripción. Yo envié un señuelo a esta supuesta editorial. En menos de un mes recibí la respuesta, en la cual me lisonjeaban diciendo maravillas de mi manuscrito. Pienso probablemente que leen las primeras páginas para tomar algunas noticias en que constituir la lisonja y hacerme creer que leyeron todo el manuscrito (¡en veinte días!). La supuesta editora me advierte que la novela es extremadamente buena, pero que, considerado el riesgo que implica la edición, no puede menos de ofrecerme un proyecto en el que «el autor solo tendrá que contribuir económicamente a la puesta en marcha de la primera edición». ¡Nada qué extrañar! Es lo mismo que pretextan todas las editoriales sospechosas para sonsacarnos algunos dineros con la alucinación de una edición. Un escritor me confesó que envió su novela a esta supuesta editorial y que, en menos de 48 horas, le respondieron para pedirle 2403 euros: «Anteayer la mandé a una editorial sospechosa, Ediciones Carena, y hoy he recibido la típica respuesta entusiasta cuando esa novela es imposible leerla con atención en 48 horas» CLICK acá para verificar el testimonio.

(34) Bohodón Ediciones, España. Esta supuesta editorial es de autoedición, según el dictamen y la experiencia de escritores que han remitido sus obras. Uno de ellos dijo que: «Cuando reciben el manuscrito te avisan que se van a dar un tiempo para valorarlo, en menos días ya responden con una propuesta de autoedición. Para eso no necesitan marear la perdiz». CLICK acá para verificar la transcripción. Otro escritor nos ha dicho: «Otras, como Bohodón… tienen un método mucho más práctico, seguro y silencioso, para cometer el delito: Un formulario. ¿Para qué sirve este formulario?… es para saber si pueden captarte como víctima o no.» CLICK acá para que leas la denuncia completa.

(35) Editorial Difundia, España. Es una supuesta editorial de «autoedición», como ellos se denominan en su página. Por supuesto no la recomiendo, lo primero porque exigen al escritor que compre algunos ejemplares de su propia obra, y lo segundo porque no leen los manuscritos, sino que se apresuran a responder a todos los incautos escritores que les escriben por primera vez y a pedirles dinero, lo cual se ejemplifica en lo que un escritor nos dijo: «se demoraron muy poco en responderme… cinco días, me piden dinero para la publicación». CLICK acá para verificar la transcripción.

(36) Ediciones Albores, España. Muchas «editoriales de coedición» surgen en España al calor de la ingenuidad de los escritores que tienen inéditas sus obras, los cuales, condescendiendo a pagar dinero a una «editorial», contribuyen a que el mediocre negocio de la «coedición» continúe, y aun se diversifique. Se dejan deslumbrar por lo que leen en la página de la supuesta editorial, donde los supuestos editores se amañan a poner decenas de adulaciones sobre ellos mismos. Perdona nuestra petulancia, querido escritor, pero si te contentas con esa clase de «publicación» eres un perdedor, no un escritor profesional. Un autor se quejó de esta supuesta editorial diciendo que: «La calidad del libro es… mala, por ejemplo, las hojas del libro no iban bien pegadas, por lo que se soltaban una vez que comenzabas con la lectura. También había fallos de imprenta como que aparece un símbolo en mitad de un texto cuando en el propio texto de Word no aparece… Es cierto que una vez que pagas se despreocupan… por lo que el trabajo de maquetación es… lento. Para ser una editorial de autopublicación… floja». CLICK acá para verificar la transcripción. Otro escritor dijo que «Es un engaño...y unos sinvergüenzas, te venden todo bonito para que pagues y luego no cumplen nada y te engañan en las ventas». CLICK acá para verificar el aviso. En GOOGLE COMENTARIOS estos cínicos, que se arrogan títulos de editores, con falsos perfiles y bravatas de cobardes, se alaban a sí mismos y amenazan a quienes opinan contra ellos. Pero entre tantas falsas alabanzas hallarás los dos testimonios que he transcrito acá y que los cínicos no han podido eliminar a pesar de sus amenazas.

(37) Editorial Kolima, España. Un escritor ha dicho de esta supuesta editorial «¿No hay ahí [quien] lea los libros antes de salir a la venta? En el último libro de… Figueroa (los Bisontes de Altamira), voy por la página 161 y ya he encontrado 10 erratas». CLICK acá para que verifiques la transcripción.

(38) Editorial Exlibric, España. No hay mucho qué decir sobre esta supuesta editorial. Pero, siendo de autoedición, aconsejamos a los escritores mantenerse alejados de ella, a menos que seas un escritor bien contentadizo y nada profesional, de aquellos que escriben una novela en un año y se contentan con vender diez ejemplares cada dos años (los ejemplares que compran los integrantes de la familia).

(39) Editorial Mirahadas, España. Quienes gestionan las estrategias de mercadeo de esta supuesta editorial dicen que son una «editorial tradicional»; pero no lo es. No te dejes engañar: una editorial real (la que tiene verdadero caudal para sacar libros impresos y distribuirlos por las librerías del mundo) nunca ofrece «packs de servicios editoriales»; una editorial real no hace publicidad por Internet pidiendo que le manden manuscritos para su edición. Envíales un señuelo (alguna novelita malograda que nadie haya leído) para que pruebes ser verdad lo que te advierto: en menos de quince días te responderán, no con una propuesta de edición adecuada a tus expectativas de autor profesional, sino con una propuesta digna de escritorcillo amateur: te ofrecerán los «packs de servicios editoriales», ediciones virtuales, distribución en plataformas online: nada que tenga relación con las editoriales tradicionales. Nosotros le enviamos un señuelo. Haz CLICK acá para que leas lo que nos respondieron. No te dejes engañar por las alabanzas que hallarás en Internet sobre estos supuestos editores: todo es parte de la estrategia de mercadeo. Haz CLICK acá para que veas algunos de los errores que abundan en las «ediciones» de esta supuesta editorial.

(40) Hera Ediciones, España. Un escritor ha dicho contra esta supuesta editorial (o supuesta agencia literaria) que «tan solo resaltaron algunos nuevos errores como el espacio entre palabras y la falta de signos, pero la gramática, el estilo y la ortografía quedaron en veremos... Esa platica se perdió». CLICK acá para verificar lo que hemos transcripto. Se arrogan, no solamente el título de «editores», sino también el de «agentes literarios». Un escritor (cuyo nombre callo por seguridad) me confesó que firmó un contrato con Hera Ediciones, en virtud del cual él se obligó a pagar más de 500 euros, y la «editora» (una tal Amalia) se obligó a corregir la novela del autor, hacerle maquetación y representación (lo cual las agencias literarias hacen). Sobra decir que el único que cumplió el contrato fue el autor, pues, después de enviar el dinero y esperar que la supuesta agencia hiciese gala de honestidad, aquel no recibió sino un manuscrito mal corregido (y peor maquetado), y un «dossier» (informe de lectura) amañado (con apartes que no correspondían al contenido de la novela). Lo cual afirmamos, porque hemos asumido la revisión y la corrección del manuscrito, y hemos leído el tal «dossier». En resumen, ni hubo corrección, ni maquetación, ni representación. Lo peor, es que el autor ha intentado reclamar contra esto, pero ya no le responden los correos, lo cual parece ser, no un caso aislado, sino parte de una bellaquería cometida contra varios escritores incautos, según lo denuncia este otro escritor en YOUTUBE (CLICK para que veas y escuches el video).

(41) Babidi-bú, España. Es una supuesta editorial de literatura juvenil. Un escritor nos dijo: «Babidibu no es una editorial para nada sería ni que haya satisfecho lo pactado con una calidad que se equipare a los casi dos mil euros que piden por editar. Para que nadie caiga en lo mismo… Que sí, que te tratan como un Dios cuando quieren captarte, que tu obra es lo más y ellos harán todo lo posible con sus impresionantes medios para hacer realidad tu sueño de publicar. ¿La realidad? Paga por todo. ¿La otra realidad? Después de año y medio solamente me han dado una foto de un PFD (son tan cutres que ni mandan el PDF)» CLICK acá para verificar el testimonio.

(42) Editorial Autografía, España. Para atraer la voluntad del escritor, dicen por pretexto que publican gratis y que no ofrecen coedición. Pero, cuando el incauto escritor cae en las redes, le descubren sus mañas diciéndole que en la presentación debe vender cierta cantidad de ejemplares. ¡Oh, y qué originales! (Ironía). Un escritor afirmó por modo de denuncia: «Es una estafa, yo tuve que pagarme los ejemplares sobrantes hasta llegar a ese 70% y al final, no he visto el 10% de las que me merecía. ¿Por qué? Porque solo buscan obras que hagan más apetecible su catálogo; pero no las venden, solo buscan nuevos incautos para hacerles lo mismo» CLICK acá para comprobar la transcripción. Una escritora dijo: «… he recibido una oferta para editar mi obra, AUTOGRAFÍA.ES no me han hablado de coedición, solo edición, sin embargo, sí que me aclararon que en la presentación del libro debía vender de la primera tirada (por ejemplo 50 ejemplares)». CLICK acá para verificar el testimonio. Yo les envié un señuelo (una novela inacabada): en menos de quince días, un tal Alfonso me respondió que «me complace comunicarle que nuestro equipo de editores ha estado valorando la propuesta y tras esta valoración inicial decirte que el proyecto ha sido aprobado para publicarlo». Notad la mala puntuación de quien dice ser productor o editor de esta supuesta editorial: el párrafo carece de comas, no obstante que el orden de los sintagmas las exigía: faltas que son tanto más reprobables, cuanto el que las envía hace uso de una plantilla (no me parece verosímil que el tal Alfonso envíe correos personalizados), añadiéndose a tales faltas el uso de un repudiado galicismo (a partir de), el cual repite tres veces en el mismo correo: «A partir de aquí tenemos de nuevo un margen de 10-15 días para seguir vendiendo ejemplares por la página web…». En fin, para no alargarme a reseñar todas las incongruencias en que incurre el supuesto editor, termino esta reseña transcribiendo la parte del correo que más infama a la supuesta editorial Autografía, pues esta nos exige como condición que nosotros, como autores, vendamos 70% de la tirada o, lo que es lo mismo, que compremos el 70% de la tirada: «La única condición o requisito que pedimos desde la editorial al autor, es que entre la pre-venta y la presentación (En un plazo máximo de 40 días) se ha de vender el 70% de la tirada escogida. Siendo que, si no se alcanza esa meta, el autor tendría que adquirir los ejemplares necesarios hasta llegar a ese 70%» CLICK acá para verificar lo que decimos. En resumen, es como ir a conocer al dentista en su oficina y que este, en su primera sonrisa, nos deje ver que tiene cariadas todas las muelas. 

(43) Malas Artes Editorial, España. El nombre de «malas artes» les queda tan bien que, si lo trocasen por el de «malas mañas», nadie extrañaría el cambio. Fingen un concurso barato (y aun amañado) denominado Certamen «malas artes» de Novela juvenil y de fantasía, a cuyos participantes envían correos con la trillada treta de que el jurado hizo buena crítica de sus obras y que, por eso, quieren hacerles una oferta. CLICK acá para ver el tenor de tales correos. Como «editorial» es tan insuficiente como las monjas que quieren mejorar nuestro mundo con sus plegarias. Para verificar esto, bastará que intentes entrar en su página WEB, la cual hallarás «caída» la mayoría de las veces. Una escritora nos dijo: «Podéis añadir a MALAS ARTES EDITORIAL a vuestra lista: certamen literario fraudulento, palabrería y coedición disfrazada de campañas de crowfunding» CLICK acá para verificar la transcripción.

(44) Editorial Académica Española, España. Tiene contra sí decenas de malas opiniones escritas en Internet. Una de ellas es la que transcribo: «Yo tuve una mala experiencia con la Editorial Académica Española (EAE), que toma las tesis universitarias (de seguro en complicidad con algún funcionario de la universidad madrileña) y luego te hace una propuesta de edición a coste cero […] Jamás (luego de 11 años) he recibido alguna regalía de ello, […] me entero que está en Amazon por el precio de 20 euros. Compré un par de libros a ese precio y luego hice una carta a la editorial solicitándoles me abonaran el 12% de todos estos años. Nunca respondieron. Son unos sinvergüenzas. Luego les envié oro correo diciéndoles que yo NUNCA LES AUTORICE PARA SUBIR MI LIBRO A AMAZON, Y MENOS A SU NOMBRE. Nunca me contestaron» CLICK acá para verificar el testimonio. Otra persona dejó esta opinión en Internet: «Se trata de una editorial de poca monta, sin absolutamente ningún prestigio, que busca aprovechar la falta de experiencia en propiedad intelectual de personas que hayan generado contenido para ganar algo de dinero con eso. Piden eliminar referencias a la universidad para evitar cualquier tipo de vínculo que les obligue a pagar algo a esta si el libro se vende. Sus revisiones son poco prolijas y son capaces de aceptar casi cualquier cosa». CLICK acá para leer el testimonio completo.

(45) Grupo editorial Ominiverso o Multiverso Editorial, España. Si envías tu manuscrito a esta supuesta editorial, en menos de un mes te responderán que «nuestro equipo ha estado evaluando su obra y el resultado fue favorable». Si la tal respuesta te pareciere pretexto, no serás la primera persona que conciba tal parecer, pues las «editoriales tradicionales» no suelen responder a los correos de escritores que ofrecen sus manuscritos. Pero esta no es la única circunstancia que hace sospechosa esta supuesta editorial: hay otras, como la «carta de presentación» (mal escrita) que el supuesto editor envía en la que se insinúa su malicia o su insuficiencia: «el propio autor también será uno de los canales más importantes en un primer momento. Realizando la función de punto de venta directo en su entorno más cercano. De esta forma el autor podrá llegar a más gente…» Se entiende que el supuesto editor espera que los autores vendan los ejemplares de sus novelas a la familia y amigos de ellos. Lo peor es que inventaron un concurso de relatos con el principal propósito de enredar a los participantes en un contrato en virtud del cual los autores se obligan a vender o, en su defecto, a comprar 100 ejemplares de una «edición de finalistas». ¡Oh y qué originales! (ironía). Uno de los escritores que participó en tal concurso dijo: «Resulté ser escogido finalista […] Me mandaron un contrato, donde […] se comprometían a imprimir 1000 ejemplares […] y yo me encargaba de vender/comprar 100 copias. […] en mi círculo de escritores que tengo por fb, identifiqué a unas 3 o 4 personas que también habían sido seleccionadas». Tal escritor confesó en su blog: «En el correo se enfatizaba que había sido escogido entre un total de mil obras presentadas. No sé si me extrañó más la cantidad de recopilatorios enviados o que el jurado los hubiera leído en tan poco tiempo… Esa misma noche pegué una ojeada a la web de la editorial, la cual jamás había escuchado nombrar, y me pareció más bien anodina. Encontré otra página en la que se indicaba que algunas de las obras que habían editado estaban ya descatalogadas» CLICK acá para confirmar la transcripción o CLICK acá si hallas eliminada la página. Otra escritora me escribió para pedirme ayuda, confesando que esta supuesta editorial le envió unos ejemplares cuyas portadas se deshacen al contacto con los dedos y que, además, no cumplieron con que le prometieron en su mañoso contrato. Si tú también fuiste una de las víctimas de esta supuesta editorial y quieres poner una demanda juntamente con la escritora que te menciono, por favor, envíame un correo. Mi dirección de contacto está al final de los comentarios de este blog.

(46) Punto Rojo, España. Si hay algo cierto sobre esta supuesta editorial, es que no es tradicional. Afirmo esto, lo uno porque es mercenaria (el autor paga al supuesto editor por un supuesto servicio); lo otro porque es tan regional como la paella (los ejemplares que el autor compra quedan estancados en España). Un autor me confesó: «… resignado a considerarla la menos mala, estaba en trámites de firmar un contrato por 500 ejemplares a razón de 3500 euros, pero apareciste tú…» CLICK acá para verificar transcripción. Otro autor se queja de Punto Rojo de esta manera: «Llamo hace una semana y no saben nada. Y ahora mismo aquí estoy, sintiéndome un imbécil ante gente que no hace bien su trabajo […] y los libros sin distribuirse casi en febrero que estamos y en agosto se acaba el contrato de un año» CLICK acá para verificar la confesión. Ese autor añade esto a su queja: «Ah! y si os aseguran que el libro llegará físicamente a El Corte Inglés, Fnac o Casa del Libro, olvidaros» CLICK acá para confirmar lo dicho. Otro escritor confesó: «Cuando llegas te atiende […] Iván […] con un dispositivo bluetooth en la oreja (demostrándote que es un “empresario” atareado), te dice que tu libro es de lo mejor que ha visto […] A la hora de firmar el contrato es alucinante, te acaban de decir unas condiciones y te mandan otras: menos copias de las que te dijeron, precio por encima del que te dijeron y porcentajes para ellos por encima de los que te comentan…» CLICK acá para verificar lo que he transcripto. El escritor añade: «Yo por ejemplo firmé en marzo, y a las alturas que estamos estoy en trámites con un despacho de abogados para demandar a la editorial» CLICK acá para verificar lo que he transcripto.

(47) Nova Casa Editorial, España. Si quieres tantear la suficiencia y la insuficiencia de esta supuesta editorial, quedarás más confundido que asegurado, pues en “Internet” abundan las estrategias comerciales con disfraz de “opinión favorable”. Sin embargo, quiero que adviertas una de las opiniones desfavorables que hallamos acerca de esta supuesta editorial, la cual transcribo para que no te dejes deslumbrar por las sospechosas loas. Alguien dijo en los comentarios de Google: «Es una mala editorial. Algunos de los libros tienen errores ortográficos graves y la mayoría de su catálogo es de pésima calidad. Los libros que venden acá no son buenos, no están bien editados y su contenido es de escritor principiante»CLICK acá para verificar la transcripción. De todas maneras, es más para muchachitos que se entretienen en la composición de novelitas del género «wattpad» (el género que imita las obras bobaliconas de la saga de Crepúsculo, esto es, obritas de escaso valor literario).

(48) Edicións Do Peirao, España. Incluyo esta supuesta editorial entre las sospechosas por dos consideraciones principales: 1. Se valen de un concurso barato para acopiar direcciones de correos electrónicos y teléfonos de los participantes, a quienes, por modo de pretexto, dicen que, aunque no ganaron el concursito, sus obras son muy dignas de publicación. 2. Está emparentada con otra editorial sospechosa, la cual tiene por nombre Tandaia. Una persona nos refirió su experiencia con esta sospechosa editorial (Do Peirao): «El correo que me mandan con el contrato no está dirigido a mí, sino a otra persona. En el mensaje me piden que les mande algún extracto de la obra (cuando la tienen entera). A la persona que me llama por teléfono […] pregunto por lo de los cambios que he introducido en la obra (los que previamente le comunique por mail) y no tiene ni idea. Me dice que el chico que recibe los mensajes está de vacaciones» CLICK acá para verificar transcripción.

(49) Bibidi bú, España. Esta supuesta editorial carece de renombre. Lo poco que he conseguido averiguar es que se especializan en coedición. Un escritor nos dijo: «el contrato de por sí no es legal; ya que no especifica… la cantidad de royalties… hay muchas lagunas. Se parece al contracto que redactarías para un trabajo de clase». CLICK acá para verificar lo que digo.

(50) Diversidad Literaria, España. Se especializa en «coedición», lo cual es índice de su insuficiencia. Basta mirar su página WEB para reconocer que esta supuesta editorial así es cursada en «edición literaria» como una monja en «edición pornográfica» (entiéndase esto como una ironía). Por ejemplo, usan el enojoso galicismo «A PARTIR DE», omiten letras esenciales «ME GUSTARÍA HABARTE» (HABARTE en vez de HABLARTE) CLICK acá para que verifiques tales errores imperdonables. Si esto hacen en su página WEB, imagina cómo quedaría tu novela. A estas tachas se añaden los concursos baratos que organizan (concursitos cuyos premios son enhorabuenas en vez de dinero), y sus packs gratuitos, que no son tales, sino ganchos para enredar bobalicones en sus «servicios a medias» (yo, editor, me encargo del 50% de esto y de aquello, y tú, escritor incauto, nos suples el otro 50%)

(51) Editorial Gravitaciones, España. Para cautelar a los incautos, transcribo el testimonio de una escritora que quedó escarmentada de esta supuesta editorial. Ella dice que el editor, que tiene Juan por nombre, «no solo no me paga, sino que tiene secuestrado uno de mis libros… Quería que las presentaciones se hicieran en locales y no en librerías... Es decir, también en las ventas de las presentaciones se quedaba con toda la ganancia y no había registro de los ejemplares vendidos… El abogado me dijo que lo que el editor ladrón está haciendo es delito haya o no haya contrato (en el segundo libro no hay contrato, es el libro secuestrado) y le envió un burofax para [que] dejara de explotar la obra…» CLICK acá para verificar el testimonio.

(52) Red Apple Ediciones, España. Esta supuesta editorial tiene contra sí muchos testimonios en Internet, por medio de los cuales se advierte que no paga a los autores: «Cristina y Raquel son dos de las perjudicadas de esta estafa que Red Apple Ediciones está llevando a cabo: han perdido dinero, ilusión, esfuerzo y sobre todo han perdido su obra pese a contar con los derechos de la misma» CLICK acá para verificar el testimonio.

 

 

«EDITORIALES» SOSPECHOSAS QUE PUEDEN SECUESTRAR TU OBRA

 

(1) Editorial LXL, España. Esta supuesta editorial fue objeto de denuncias públicas divulgadas en Internet en el año 2015 por parte de algunos escritores que la imputaban de «no pago de regalías», y aun de «secuestro» de sus obras, como podíamos verificar en el siguiente enlace: http://mluisa2.blogspot.com.co/2015/11/hola-chicas-como-estais.html (hemos intentado entrar en la página, pero parece que la persona que la administra, acobardada por alguna amenaza, la restringió para estorbar su lectura). Esta supuesta editorial dice ser «convencional», pero está a mil años luz de serlo, pues sus «ediciones» son principalmente digitales que se venden «bajo demanda» (si es que se venden), y su distribución es también virtual, lo cual implica que las obras «publicadas» no ocupan espacio en librerías de Hispanoamérica y que envían dos o cuatro ejemplares a unas pocas de España. En su página hallamos un galicismo «todos los pasos a seguir para conseguir el libro» (lo castizo sería: todos los pasos por seguir…), el cual galicismo nos indica que estos pelagatos no corrigen de galiparla las obras que «publican», como en efecto probamos con nuestro examen de incorrección: CLICK acá para que adviertas las faltas que esta supuesta editorial deja en los libros «publicados».

(2) Palibrio, Estados Unidos. No solamente en España se cometen fraudes «editoriales», sino también en México y en Estados Unidos. Y para ejemplo de la gravedad de ellos, señalamos la siguiente queja https://parentesissite.wordpress.com/2015/10/03/palibrio-y-sus-estafas/

(3) America Star Books, Estados Unidos. Esta «editorial» tiene una muy merecida mala fama entre escritores anglohablantes (impago de regalías, secuestro, omisión, etc.), y la tendrá también entre hispanohablantes si continúa con su insidioso propósito de buscar autores de Hispanoamérica y de España, a quienes ofrece «traducción gratuita» de sus obras (del español al inglés), y publicación de las mismas bajo el presuntuoso sello de America Star Book. La calaña de estos falsarios se descubre con solamente revisar las traducciones que hacen de los libros: es de creer que usan traductores en línea como Google, pues las inexactitudes son tan vergonzosas como molestos los correos con los que acosan a los autores (tres o cuatro correos por día) cuyas obran han «traducido». El asunto de estos correos electrónicos es ofrecerles falsos servicios con la promesa de afamarlos en ferias internacionales, o tratando de venderles sus propias obras «today your book 50% off». Como si esto fuese poco, los falsarios no envían reseña de ventas: lo hacen solamente si los autores la exigen, pero después de un año. Y, con todo, ¿Qué ventas pueden esperarse de unas obras literarias que han sido dañadas con una traducción como de escuela primaria? En el caso mío, esperaba que a lo menos las ventas hubiesen alcanzado un mínimo de 100 dólares: esperanza fundada solamente en la buena apariencia de la portada de mi novela. Pero, ¡oh miserables!, según estos falsarios, durante el año de espera nadie había adquirido un solo ejemplar de la misma. Y, para colmo, añadieron que si yo deseaba recuperar los derechos (es decir, rescindir el contrato o pagar el rescate) tendría que pagarles $99.00, lo cual no hice. Y no he sido la única persona que han embaucado de esta manera. En Internet hay decenas de quejas contra estos bellacos: https://www.indiesunlimited.com/2015/03/10/my-bad-experience-with-publishamericaamerica-star-books/https://mattmanochio.wordpress.com/2014/04/24/publishing-can-be-cruel-america-star-books-makes-it-crueler/ 

 

Comentarios

  1. Yo tuve una mala experiencia con la Editorial Académica Española (EAE), que toma las tesis universitarias (de seguro en complicidad con algún funcionario de la universidad madrileña) y luego te hace una propuesta de edición a coste cero, con una promesa de obtener el 12% de cada libro vendido. Jamás (luego de 11 años) he recibido alguna regalía de ello, ,as aun, hace un año me entero que está en Amazon por el precio de 20 euros. Compré un par de libros a ese precio y luego hice una carta a la editorial solicitándoles me abonaran el 12% de todos estos años. Nunca respondieron. Son unos sinverguenzas. Luego les envié oro correo diciéndoles que yo NUNCA LES AUTORICE PARA SUBIR MI LIBRO A AMAZON, Y MENOS A SU NOIMBRE. Nunca me contestaron. No lo olviden, otra de las editoriales truchas en España es EDITORIAL ACADEMICA ESPAÑOLA (EAE)

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    1. Hola
      Muchas gracias por el testimonio. Tomaré un pantallazo de ello por si Google elimina el comentario

      Saludos

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  2. Mira a ver también Ediciones Seshat (https://www.edicionesseshat.com/), se venden como "una de las opciones mejor valoradas por los autores porque es una empresa comprometida con cada obra" y no han publicado nunca ni un libro, venden servicios editoriales que si maquetan como maquetan su revista digital, es mejor ir a buscar maquetadores a la guardería del pueblo... además dicen que distribuyen y solo imprimen bajo demanda con la imprenta de Lantia...

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    1. Hola. Gracias por tu sugerencia. Les enviaremos un señuelo para saber qué responden y qué piden. Con solo mirar la página y el modo de escribir (todavía ponen tilde en la palabra SOLO), ya tenemos una idea de la insuficiencia de esa supuesta editorial

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  3. Super interesante tu trabajo, mucha investigación de campo con pruebas ante los ojos, pero hay dos cosas que no veo en lo que has escrito: 1.- El impacto de Amazon y su Kindle Direct Publishing modifico por completo el mundo editorial y abrió las puertas A TANTO MARAÑERO Y ESTAFADOR 2do. No dices ni una sola palabra de las editoriales confiables. ¿CUALES SON?

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    1. Hola.
      Gracias por el elogio.
      A lo largo del “blog” dejé dicho que no he hallado la primera editorial “confiable”. Por lo tanto, repito que no estoy para recomendar editoriales, y que son descartables todas las que piden dinero a los autores y todas las que no ofrecen una tirada mínima de 200 ejemplares. Editoriales “confiables” serían las tradicionales (las que pagan un adelanto a los autores y distribuyen ejemplares en librerías internacionales), pero esas no tienen interés en aventurar su capital en la publicación de autores desconocidos.
      Lo que dices sobre AMAZON es muy verdadero. Pero conviene añadir dos cosas a tal verdad: la primera, que AMAZON no es la única culpable de todos los males que arrastra el negocio mediocre de la edición digital; la segunda, que no todo lo de AMAZON es reprochable, solo que los pocos autores que adelantan en esa “plataforma” son norteamericanos.

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  4. Hola, muchas gracias por ilustrarnos con esta información detallada, que nos permitirá estar atentos. Quisiera saber qué opinas o qué información manejas acerca de las plataformas como Booknet o Whattpad y de las editoriales (como Nova Casa Editorial y LXL)que promocionan ese tipo de concursos y que publican los títulos "populares" o "célebres" en dichas plataformas. Saludos desde Venezuela...

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    1. Hola

      Acerca de la supuesta editorial LXL dejé dicho en el “blog” que ella fue objeto de denuncias públicas divulgadas en Internet en el año 2015 por parte de algunos escritores que la imputaban de «no pago de regalías», y aun de «secuestro» de sus obras. Acerca de Booknet y Whattpad, es claro que son como “redes sociales” en las que los pocos autores que adelantan (5% o menos) son aquellos que tienen muchos seguidores en otras “redes”. De todas maneras, Booknet y Whattpad tienen más semejanza de “plataforma para amateurs” que “para profesionales”. Acerca de Nova Casa Editorial, tiene contra sí muy malas opiniones. Por ejemplo: “Es una mala editorial. Algunos de los libros tienen errores ortográficos graves y la mayoría de su catálogo es de pésima calidad. Los libros que venden acá no son buenos, no están bien editados y su contenido es de escritor principiante”. En resumen, es otro editorial de pacotilla, que se ofrece como editorial alternativa
      Saludos desde algún lugar de América

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  5. Añadir Editorial Corona Borealis, me plantee publicar con ellos al ver que sí tienen libros en librerías como El corte Inglés o la Casa del Libro, pero al buscar información (sobre todo en youtube) vi varios testimonios de estafados. No pagan, mienten diciendo que no ha vendido la obra, o que la han retirado cuando no es cierto, etc..etc..
    Por cierto, ?alguien sabe algo sobre Ediciones i ?: https://www.edicionesi.com/ En la web pone como que tiene ventas físicas en un montón de sitios, pero vete tú a saber. Y tampoco encuentro testimonios de autores.
    Estaría bien un apartado con editoriales tradicionales que sean de fiar. Que no roben, que no sea autoedición encubierta, que de verdad vendan en tiendas, etc... ¿O acaso ya no existen? Sí, ya se que las grandes como del grupo Planeta o Pengüin Random serían un ejemplo, pero las de este tipo solo te publican si ya eres un autor conocido.

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    1. Hola. Muchas gracias por la sugerencia. En este "blog" no recomiendo "editoriales", porque las que son realmente tradicionales (las que pagan adelanto a los autores, las que sacan tiradas sin condiciones para los autores) simplemente no reciben manuscritos por Internet, y es improbable que lean el 5% de los manuscritos que les lleguen por correo ordinario.
      De la supuesta editorial https://www.edicionesi.com no hay mucho qué hablar: con solo ver su página "Web", se reconoce que sus libros son principalmente virtuales y que no tienen alcance internacional

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  6. Hola buenas noches alguien tiene conocimiento de esta editorial y sus "concursos" Editorial Ita dejo el enlace, gracias https://itabooks.com/

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    1. Hola. https://itabooks.com es una editorial para escritores amateurs. Sus obritas son principalmente virtuales y, por lo tanto, no tienen renombre internacional.

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    2. Además, sus "servicios" tienen un precio, lo cual no es conveniente para alguien que quiere ser escritor profesional.

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  7. Mi experiencia con editorial Tandaia y Do peirao.
    Hace unos meses acabé de escribir mi novela "Enana roja", de ciencia ficción.
    No soy escritor, de modo que podéis imaginar la calidad literaria de la obra. Aun así, decidí presentarla a algunos concursos.
    Hace dos semanas me llega un correo de la editorial Do peirao diciendo que, aunque no he ganado el concurso, mi novela les ha gustado mucho y querrían tenerla en su catálogo.
    Les respondo ilusionado advirtiéndoles de los cambios que he realizado en su estructura, argumento y extensión.
    Dos días después me llama por teléfono un señor en nombre de Do peirao. Me regala llamativas alabanzas sobre mi obra. En concreto dice que tengo un estilo personal que no se pierde en ningún momento (cosa que achaca a escritores no profesionales). También me explica que el departamento de lectura le comenta que hay un pequeño páramo en la intensidad de la novela, pero que él no ve en esto un problema. Me explica que, al ser una novela en castellano (Do peirao trabaja en gallego), mi manuscrito será publicado por su matriz en castellano (Tandaia).
    Me envía un contrato en el cual no observo nada raro. Me habla de ir a ferias y presentaciones. En ese momento no me lo podía creer. Estaba radiante de alegría.
    Cuando consigo apartar la niebla del ego reparo en algunas cosas. El correo que me mandan con el contrato no está dirigido a mí, sino a otra persona. En el mensaje me piden que les mande algún extracto de la obra (cuando la tienen entera). A la persona que me llama por teléfono le pregunto por lo de los cambios que he introducido en la obra (los que previamente le comunique por mail) y no tiene ni idea. Me dice que el chico que recibe los mensajes está de vacaciones. Pero, ¿cómo es posible entonces que supiera mi número de teléfono y la hora a la que llamarme, si fue en ese mismo mensaje donde se lo dije?
    Por teléfono le hablé de esos cambios (ya que no había recibido mi mensaje). Dos días después le pregunto por correo qué le parecen esos cambios (le vuelvo a enviar la novela modificada). No sabe de qué demonios le hablo. No me escuchó.
    Escribo entonces en Google "Do peirao opiniones". No veo nada extraño. Entonces tecleo "Tandaia opiniones" y, por suerte, os encuentro a vosotros.
    Decís que hay editoriales cuyo negocio no se basa en los lectores, sino en los escritores. Uno de los detalles para detectarlas es el número de libros de su catálogo. Difícilmente una pequeña editorial puede dedicar un esfuerzo aceptable a un gran número de novelas. Efectivamente, compruebo que en su catálogo hay entre 2000 y 3000 libros.
    Otra cosa que pasará, según vosotros, cuando te tropiezas con este tipo de editoriales, es que ni siquiera se van a leer la novela. Le pondrán una bonita portada y, a partir de ahí, es el escritor quien hará el negocio a la editorial embutiendo su libro a sus contactos. No dedicarán mucho esfuerzo en el proceso de publicación (cosa lógica si se tiene en cuenta la gran cantidad de libros de su catálogo y el tamaño de su empresa).
    Para comprobar este extremo me vino al pelo el hecho de haber introducido cambios en el texto. Les pregunté (otra vez más) cosas concretas sobre determinadas partes de la novela y pedí sus comentarios al respecto.
    De repente, el potencial de mi novela se desvaneció. Me contestaron con un gélido "dejamos aquí el tema". El motivo esgrimido fue el de que la obra se pasaba de paginación.
    Después de tanto interés inicial hubiera sido de esperar, en el caso de que el problema fuera la extensión de la obra, que me hubiesen propuesto dejarla como estaba, o cambiar la estructura de los capítulos, o eliminar los saltos de página dentro de cada capítulo.
    Nada de ello sucedió. A mí me da la sensación de que el problema es que, para contestarme, tendrían que leer la novela.

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    1. Hola. Muchas gracias por tu valioso testimonio. Me encanta conocer personas valientes que toman el trabajo de denunciar largamente sus experiencias con las editoriales mañosas. Repito lo que he dicho a lo largo del "blog": esas editoriales no leen manuscritos enviados, aunque les digas que eres el primo lejano del premio nobel de literatura, y, lo peor, es que se mancomunan para enredar en sus mañas a los escritores incautos, como se verifica en el caso que explicas.

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  8. Hola, muchas gracias por el blog, soy de los incautos que pretenden poner en circulación un manuscrito y algunas de las editoriales que mencionas figuraban en mi agenda. Quisiera saber qué opinas o si tienes alguna información sobre Ediciones Contrabando. Su catálogo parece reducido e incluso he detectado que algunos de sus autores han dado el salto a editoriales de prestigio, pero por otro lado que tengan también una línea de autoedición (Libros de autor, la llaman) me echa un poco para atrás.

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    1. Hola, Tarrou. Muchas gracias por tu expresión de agradecimiento. No tengo nada contra Ediciones Contrabando, pero me parece que es una editorial de escasa suficiencia (nada internacional) y de medios de distribución muy limitados. Los autores son regionales (de ciertas regiones de España). En mi opinión, es para personas sin mucha aspiración internacional

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  9. Hola, muy buen blog, añadiendo que la grafica que conozco cobra a estas supuestas editoriales alrededor de 1 € por ejemplar imprimido. El "negocio" de co-edición es entonces simple, los venden a los mismos autores por mucho mas - y viven de esto. Prueba: te vas a Casa del Libro o Fnac y preguntas por cualquiera de estas "editoriales" y se quedan averiguando si es broma. Pues eso.

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    1. Hola. Bien dices: el "negocio" de co-edición es simple, a lo cual añado que es también muy ganancioso para los sinvergüenzas que fingen ser editores, pero nunca para los incautos escritores que caen en las redes de aquellos.

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  10. HE DESHABILITADO EL APARTADO DE LOS COMENTARIOS PORQUE NO FALTAN LOS MENTECATOS QUE QUIEREN USARLA PARA DESCABALAR LA SERIEDAD DE MI TRABAJO INVESTIGATIVO.

    SI QUIERES CONTRIBUIR A LA DENUNCIA DE LAS EDITORIALES SOSPECHOSAS, ENVÍAME UN CORREO literarica@gmail.com

    TU NOMBRE NO SERÁ REVELADO.

    LOS CORREOS DEPRESIVOS DE MI HONESTIDAD O INFAMADORES DE MI TRABAJO SERÁN RECHAZADOS Y LOS AUTORES SERÁN PERSEGUIDOS DE MANERA IMPLACABLE.

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